La misión de adiestramiento avanzado de la OTAN en Rumanía ha sido un «éxito rotundo», tal y como ha afirmado el teniente Alejandro Fernández Santos, uno de los tres pilotos de Eurofighter que han participado en la misión y que este viernes han regresado a la Base Aérea de Albacete.
Los tres Eurofighter han vuelto a Albacete este viernes, mientras que el resto del contingente de las instalaciones albaceteñas volverá este sábado.
En la misión han participado una veintena de aeronaves y sistemas de defensa aérea de cuatro países aliados: España, Alemania, Francia y Rumanía.

Este ejercicio, un hito para la fuerza española, se enmarca en la misión de Policía Aérea combinada (Combined eAP-70), que desarrolla el Ala 14 del Ejército del Aire y del Espacio, junto a la Fuerza Aérea alemana, desde la base aérea de Mihail Kogalniceanu, en Rumanía.
Sobre el mismo, el teniente Fernández Santos ha apuntado que están «un poco más acostumbrados a salir de misión, hacer ‘Aire Police’ en otros países, pero hacerlo combinado siempre es una oportunidad».
«Se agradece mucho y se aprende mucho», ha reiterado.
Respecto al trabajo conjunto con el ejército alemán, ha indicado que «es una satisfacción» comprobar que cuando se ponen a trabajar juntos, «funcionan».
«Hemos sido capaces de integrarnos tanto en misiones reales, como de entrenamiento y ha sido un rotundo éxito», ha subrayado.
Ha recordado, como informó la Base hace unos días, que en una de las misiones tuvieron que salir, junto a los alemanes, «a por un objeto no identificado, que resultó ser un dron que venía de la parte del Mar Negro» y ha señalado que «los dos pilotos tuvieron una integración muy buena, se pudieron coordinar de manera perfecta, llegaron hasta el objetivo, lo interceptaron y fueron capaces de identificarlo».

Del viaje de vuelta este viernes, ha narrado que han tenido que repostar en vuelo, sobre Italia y que el viaje «ha ido muy bien», ya «deseando llegar a casa».
Ha valorado la experiencia como «muy positiva» porque «es una gran oportunidad» trabajar de manera «combinada» y ha considerado que es «para lo que la OTAN está, el tener una capacidad de despliegue y poderío aéreo combinado con otras naciones, ponerlo a prueba siempre es satisfactorio, un gran objetivo, un objetivo cumplido».
Por su parte, la base aérea ha recordado que el despliegue se ha realizado desde tres puntos distintos: la base aérea de Siauliai, en Lituania; la base aérea de Câmpia Turzii, en Rumanía; y la base aérea de Fetești, también en Rumanía.
Además, ha valorado que, con esta actividad combinada, se ha conseguido maximizar la interoperabilidad entre los medios y el personal participante, a través de un escenario diseñado para el entrenamiento A2/AD (anti-acceso y denegación de área).
Esta estrategia, tal y como ha explicado la base aérea, tiene como finalidad impedir la movilidad y limitar la libertad de maniobra de fuerzas adversarias mediante vuelos de combate simulado, incluyéndose en este caso una operación de reabastecimiento en vuelo.

