Álvaro Simarro, natural de Albacete, trabaja como preparador de fósiles en el Museo de Historia Natural de Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos). Una pasión que el investigador tuvo clara desde niño y que se ha convertido en su profesión, participando en importantes expediciones y con su labor en museos destacados, claves para entender la historia.
“Siempre quise ser paleontólogo, desde pequeño”, asegura Simarro a El Digital de Albacete, que confiesa que de niño estaba “obsesionado con los dinosaurios”. Por este motivo, cuando llegó la hora de decidirse por unos estudios universitarios no hubo dudas. “Estudié Geología en la Universidad de Granada y después hice el Máster de Paleontología aplicada en Valencia y Alicante” para después completar su formación con un doctorado, que todavía hoy sigue en curso, “centrado en el estudio de dientes de dinosaurios carnívoros de la Península Ibérica”, en el cual estudia “la diversidad de animales que había en aquel momento”.

Una decisión que le ha llevado a trabajar a miles de kilómetros de casa, concretamente en el Museo de Historia Natural de Abu Dhabi, donde desarrolla su labor como preparador de fósiles. Eso sí, el investigador se considera de “Parque Sur, de toda la vida”, como comparte entre risas. Desde el año pasado, Simarro desempeña esta labor “en la fase final del museo, de la mano de una empresa canadiense que trabaja en museos de todo el mundo”, tal y como comparte el paleontólogo de Albacete.
Álvaro Simarro, paleontólogo de Albacete, trabaja en el Museo de Historia Natural de Abu Dhabi: «De pequeño estaba obsesionado con los dinosaurios»
Así, Álvaro Simarro explica que su labor se basa en “aplicar técnicas tanto físicas como químicas para limpiar el fósil, dejarlo lo más visible posible, repararlo en caso de fracturas y estabilizarlo para darle más cohesión interna”. Del mismo modo, manifiesta que “el proceso que se lleva a cabo comienza desde la propia excavación hasta que se expone en la vitrina”, por lo que para ello, “lo más importante es la integridad del fósil sin poner en peligro su estabilidad”. Un particular trabajo que pasa por “dejarlo lo mejor preparado posible para que se puedan llevar a cabo estudios científicos”, como señala el experto.
Del mismo modo, indica que desde la empresa canadiense para la que trabaja son “expertos en hacer réplicas del esqueleto de dinosaurio, así como de armaduras para sujetar fósiles, los cuales también preparan”. Un trabajo minucioso donde cada detalle cuenta para que estas joyas arqueológicas puedan ser tanto analizadas como visibles para el público.

Así, Simarro forma parte, desde antes de la apertura, del “equipo de conservación y preparación” del museo. “A todos los fósiles que quieren exponer hay que hacerles chequeos porque llegaban de diferentes partes del mundo y teníamos que comprobar que estaban en buenas condiciones, y analizar si era necesaria una intervención de reparación o consolidación”, explica, y manifiesta que “hay que dejar constancia de todas las técnicas que usamos y fotografiar todo para generar una documentación lo más completa posible para que la gente del futuro pueda trabajar en caso de que ocurra cualquier cosa”.
Álvaro Simarro: “Tener fósiles reales en mis manos es un sueño desde pequeño”
Sobre la presencia de dinosaurios en España, el paleontólogo que tiene experiencia en excavaciones en distintos puntos del mundo, señalaba que “no se encuentran los mismos dinosaurios en España que en el resto del mundo”, y sostiene que “he tenido la posibilidad de trabajar con tiranosaurios, triceratops, diplodocus, braquisaurios, entre otros”. Del mismo modo, comparte que estas experiencias y el hecho de tener “fósiles reales en mis manos son un sueño desde pequeño”.

De hecho, fue precisamente de una expedición en Níger donde salió la oportunidad de trabajar en Abu Dhabi, lo que supuso un giro completo en la vida del paleontólogo de Albacete. “Es muy complicado acceder a un puesto de trabajo con estas características en España, hay muy poco trabajo y el trabajo que hay está mal remunerado”, comparte, y señala que es “una oportunidad que no podía dejar pasar”.
“Cuánto más te metes al desierto es más humilde. Hay una desigualdad tremenda”
Eso sí, en este cambio tan radical, hay cosas que han marcado a Simarro. “Lo que más me sorprende es que Abu Dhabi es una ciudad multicultural completamente, especialmente a nivel asiático”, indica, y comparte que “en general, hay gente de todo el mundo”, destaca. Así, apunta que le recuerda “al Benidorm de hace unos años; Abu Dhabi era un pueblo de pescadores sustentado por la pesca pero de repente se encontró petróleo y fue un ‘boom’”, lo que ha hecho, en parte, que “la población crezca multiplicada por 500 y esté repleto de rascacielos”.
Además, explica que “cuánto más te metes al desierto, es más humilde, con una diferencia abismal”. Así, señala que “en Abu Dhabi puedes encontrar comidas en restaurantes por menos de dos euros, aunque en la costa no baja de los 50-60 dirhams, que son unos 15 euros”. “Hay una desigualdad tremenda”, asegura.

Sobre el conflicto en Oriente Próximo: “Es común escuchar explosiones”
“Si me preguntas hace unos días cuánto tiempo me quedaría aquí, te hubiese dicho que años”, explica Álvaro Simarro a El Digital de Albacete. Una situación que ha cambiado considerablemente ante esta delicada situación que ha evacuado edificios completos en la ciudad ante el conflicto originado en Oriente Próximo, causando incertidumbre en la población. Tras varios días marcados por las explosiones de misiles y la incertidumbre, Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en “uno de los países que más ataques ha recibido”, aunque la mayoría de ellos “han sido interceptados”, como sostiene Simarro. En la misma línea, explica que “llevamos unos días en los que es muy común escuchar explosiones y vibraciones de misiles interceptados”.
Concretamente, Simarro explica que en el hotel en el que se aloja en la ciudad, junto a varios compañeros de trabajo, algunos también españoles, “cayeron restos de un dron”, dejando “heridos leves”. “Escuchamos un ruido muy fuerte y mucha vibración, pero pensamos en otro más», recuerda. Así, sostiene el de Albacete que “tengo la suerte de compartir con otros compañeros de trabajo y se pasa el tiempo mejor, estamos viendo películas para matar un poco el tiempo y no estar solos”, aunque confiesa que con la situación es “imposible no estar nervioso”.

“La situación es complicada pero hay mucha gente pasándolo peor”, manifiesta, y señala que “tenemos la suerte de que tienen muy buen sistema de defensa aéreo”. Del mismo modo, indica que a medida que pasan los días parece que se va tranquilizando la situación, pero igualmente “tengo una mochila preparada por si hay que salir corriendo y la maleta hecha”, tal y como comparte Simarro.
A miles de kilómetros de Albacete, el paleontólogo sigue cumpliendo el sueño de trabajar con fósiles de dinosaurios y contribuir al conocimiento científico, mientras mantiene la mirada puesta en el futuro y en la esperanza de que la situación se estabilice para poder seguir dedicándose a lo que siempre quiso: desenterrar y preservar la historia de la vida en la Tierra.

