El Colegio de Médicos de Ciudad Real ha denunciado una agresión sufrida por varios profesionales sanitarios en el Centro de Salud Ciudad Real 3.
Según ha relatado el Colegio en un comunicado, los hechos se produjeron cuando un paciente accedió a una consulta médica abriendo la puerta sin haber sido avisado, pese a encontrarse cerrada para preservar la intimidad de los pacientes, tal y como indican las normas del centro y la señalización existente.
El facultativo le indicó que debía esperar fuera hasta ser llamado. Tras comprobar que no había otros pacientes citados pendientes de atender y dado que el usuario había llegado tarde a su cita, el médico decidió recibirle en consulta para atenderle. Una vez dentro, el profesional le explicó las normas básicas de funcionamiento de la consulta. Durante la conversación, el paciente reaccionó con incomodidad ante dichas normas.
Golpeó una silla contra la pared
En un momento dado arrastró una silla de su ubicación para situarla junto a la mesa del médico, momento en el que el facultativo le pidió con tono conciliador que no moviera el mobiliario de la consulta.
Según ha relatado el Colegio profesional, el usuario reaccionó entonces de forma violenta, arrastrando la silla y golpeándola contra la pared. Según ha indicado, a pesar de la actitud hostil del paciente, el médico trató de continuar la consulta con normalidad y le preguntó por el motivo de su visita.
El usuario explicó que tenía que desplazarse a Madrid para revisiones médicas y mostró su malestar por la situación administrativa relacionada con el traslado de su expediente sanitario.
El facultativo le explicó que se trataba de una cuestión administrativa que escapaba a su competencia asistencial directa, indicándole no obstante posibles vías para intentar resolver su situación.
Comenzó a gritar
Fue entonces cuando el paciente elevó notablemente el tono de voz, comenzó a gritar y a acusar al médico de negarle asistencia sanitaria.
Los gritos alertaron a otros profesionales del centro, que acudieron a la consulta ante la situación generada, mientras el paciente continuó con su actitud, profiriendo insultos contra los sanitarios presentes y llegando a levantar nuevamente la silla con un gesto intimidatorio.
Ante la gravedad de la situación se solicitó ayuda, mientras el agresor abandonaba finalmente la consulta, golpeando el mobiliario del centro durante su salida.
Los profesionales afectados han activado el protocolo interno del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha mediante la comunicación del incidente a través del Plan Perseo, mecanismo establecido para registrar y actuar ante situaciones de violencia en el ámbito sanitario, y tienen previsto formalizar la correspondiente denuncia por vía judicial.
Condena ante cualquier agresión
Ante este nuevo episodio, el presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, Manuel Rayo, ha expresado su más firme condena y su total apoyo a los profesionales afectados.
«El Colegio de Médicos condena rotundamente cualquier agresión, ya sea física o verbal, contra los profesionales sanitarios. No podemos permitir que quienes dedican su trabajo a cuidar de la salud de los ciudadanos tengan que hacerlo en un clima de violencia o intimidación», ha señalado.
Rayo ha recordado además que agredir a un sanitario constituye un delito y ha reiterado la importancia de denunciar este tipo de hechos para que no queden impunes.
«Desde el Colegio queremos trasladar todo nuestro apoyo a los profesionales afectados y poner a su disposición los servicios jurídicos y el acompañamiento necesario durante todo el proceso. Es fundamental denunciar estas situaciones para que la violencia contra los sanitarios no se normalice», ha añadido.
El Colegio de Médicos ha insistido en la necesidad de reforzar las medidas de prevención y protección frente a las agresiones en el ámbito sanitario, así como de mantener una política de tolerancia cero ante cualquier acto de violencia contra los profesionales.


