El entrenador del Albacete Balompié, Alberto González, compareció en la mañana de este viernes en la previa del importante compromiso que medirá mañana sábado, 7 de marzo, al conjunto manchego con la SD Huesca en El Alcoraz, un choque de enorme trascendencia para ambos equipos en este tramo decisivo de la temporada.
El técnico albacetista afronta la cita con la intención de que su equipo dé un paso al frente en un escenario exigente y ante un rival que también se juega buena parte de sus aspiraciones inmediatas. Mientras el Huesca busca iniciar su reacción para alejarse de la zona comprometida, el Albacete pretende evitar sobresaltos y mantenerse en una posición relativamente tranquila en la clasificación.
En el apartado de bajas, Alberto González confirmó que no podrá contar con Dani Bernabéu, Agus Medina y Diego Mariño, que continúan arrastrando molestias, y que se unen a las ausencias ya conocidas de Higinio y Cedeño. La nota positiva la pone Neva, que, aunque no se encuentra todavía a su mejor nivel, sí estará disponible para ayudar al equipo. “Bajas tenemos la de Dani, Agus y Mariño que siguen con sus respectivas molestias. Que se suman a las ya conocidas de Higinio y Cedeño. Neva no está a su mejor nivel, pero está disponible y aportará”, explicó.
Pese a que febrero no dejó la cosecha de puntos deseada, el entrenador quiso lanzar un mensaje de calma y confianza en el trabajo diario del grupo. González destacó el buen ambiente en el vestuario y la implicación de sus futbolistas, convencido de que el equipo está en el camino adecuado para volver a sumar de tres. “Hay buen ambiente, buena dinámica de trabajo y estoy contento en el día a día del equipo. Así enfocamos el viaje a Huesca. Es el partido más importante de nuestras vidas y así lo afrontamos, pero no es definitivo. Nada en la vida es definitivo menos la muerte. Ahora mismo está en nuestra mano hacer bien las cosas y sacar los tres puntos”, afirmó.
El técnico también tuvo palabras de reconocimiento para Álex Rubio y Jefté, dos de los nombres propios del último encuentro ante el Almería. González valoró muy positivamente el rendimiento de ambos, tanto en el aspecto ofensivo como en el trabajo sin balón. “Hicieron un gran partido ante un equipo muy complicado. Uno que ocupa bien los espacios y otro entre líneas. Ambos estuvieron muy implicados con el equipo, también en defensa. Contentos con su trabajo”, señaló.
Sobre el ambiente que espera encontrar en El Alcoraz, Alberto González asumió con naturalidad la relevancia que la SD Huesca le ha dado a la cita, en un contexto en el que cada jornada multiplica su importancia a medida que avanza la competición. “Sabemos que el fútbol es muy tremendista. Cada partido es importante. Conforme se acerca el final de liga todo se magnifica más. El Huesca le da mucha importancia al partido como es normal. Es su fórmula de concienciarse de que cada vez queda menos tiempo y necesitan sumar. Ojalá nuestra gente siga ahí y juntos nos traigamos los tres puntos”, comentó.
Lejos de ver ese ambiente como una amenaza, el entrenador del Albacete entiende que este tipo de partidos deben servir de estímulo para sus jugadores. Por ello, insistió en que el grupo ha asumido el reto con ilusión, ambición y una predisposición que le deja satisfecho. “Ojalá así sea porque es la forma de afrontar este tramo final. Lo hemos tomado como un reto. Vamos con motivación y energía. Me encanta el mensaje de JoGo de ayer. El equipo esta semana me ha transmitido esa predisposición”, aseguró.
En clave de futuro, González aclaró que el canterano Capi no entrará en la convocatoria para este desplazamiento, al considerar más beneficioso para su progresión que siga teniendo minutos con el filial. “No irá convocado porque es más interesante que compita con el filial a que venga con nosotros y no sepamos si va a jugar. Estamos encantados con él, sabemos de su nivel y queremos que siga creciendo”, explicó.
También se refirió a Víctor Valverde, otro de los futbolistas que sigue de cerca el cuerpo técnico. El preparador manchego pidió paciencia con un jugador joven, en proceso de formación y que además ha tenido que superar una lesión. “Valverde es un jugador joven que sigue en formación. Es su primer año en la categoría y ha estado lesionado. Tenemos que tener tranquilidad ni meterle la presión de que se eche el equipo a la espalda. Globalmente sigue cogiendo conceptos, madurez, va siendo consistente y eso le llevará a ser el jugador que esperamos. Es un gran jugador y tiene margen de mejora”, manifestó.
Con ese discurso de serenidad, ambición y confianza en el trabajo, el Albacete pone rumbo a Huesca para afrontar un partido de alto voltaje, con mucho en juego y con la intención de sumar tres puntos que le permitan mirar con más tranquilidad a las jornadas venideras.


