Albacete se perfila como una de las llaves políticas de cara a las elecciones de 2027, consolidando su papel como termómetro electoral. La provincia se ha convertido en una especie de laboratorio de tendencias donde cada voto cuenta y los cambios pueden reflejar dinámicas que también pueden extrapolarse a nivel nacional.
Su posición como ciudad más poblada de Castilla-La Mancha y su equilibrio entre el gobierno municipal y provincial de distintos partidos políticos convierte a Albacete en un escenario clave que podría anticipar tendencias a nivel nacional.
Iván Redondo, consultor político que ocupó el cargo de director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez, ha explorado el que la bautizado como ‘el efecto Albacete’ en una columna, publicada en La Vanguardia. En ella, Redondo reflexiona sobre la metáfora de los vaivenes políticos en la última década, destacando el papel de Albacete, que ha sido clave en los últimos años alternando diputados de Ciudadanos, Unidas Podemos, Vox, y finalmente entre PP y PSOE.

Una situación que según indica el consultor político, podría convertirse en un termómetro electoral capaz de anticipar cambios de tendencia y en una llave de cara a 2027.
El ‘efecto Albacete’: clave en 2027
Iván Redondo propone “coger la máquina del tiempo” para entender el ‘efecto Albacete’: “En diciembre de 2015, Ciudadanos obtuvo un diputado en las generales por Albacete, resquebrajando por primera vez al bipartidismo en la provincia más poblada de Castilla-La Mancha”. Así, sostiene que en “junio de 2016 fue Unidas Podemos, en detrimento de Ciudadanos”, y en abril de 2019 “de nuevo Ciudadanos”. Del mismo modo, relata que en noviembre del 2019 fue Vox quien tomó el relevo, para finalmente, en julio de 2023, “ni Ciudadanos, ni Sumar, ni Vox obtener ese preciado diputado, porque el PP y el PSOE se repartieron a medias los 4 escaños que elige esta circunscripción”.
En este contexto, Redondo lo tiene claro: “He aquí lo de Albacete, una gran metáfora de los vaivenes ideológicos de la política española en los últimos 10 años”, y pone sobre la mesa el papel de Albacete como “el claro espejismo que vive el bipartidismo hoy”, señalando que desde “2015 hasta 2023 hubo una vía de agua en en esta circunscripción por la cual Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox llegaron a obtener un diputado”. Así, indica que “en 2027, Vox volverá a romper esa nostálgica ‘bipartisan’ y obtendrá un diputado por Albacete”.

En esta línea, Redondo plantea una pregunta: “¿Por qué Albacete? Hay que saberse el mapa para ganar la Moncloa”. Así, señala que “Albacete es la única provincia castellano-manchega donde bailaría un diputado en bloque” mientras que “en el resto de provincias habría un reajuste de diputados entre PP y Vox”.
Así, Iván Redondo indica que esta vez se puede dar un “efecto Albacete”, que podría ocurrir en julio de 2027 en más provincias españolas, y destaca que Albacete, además de ser “la ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, capital de provincia», cuenta “con estación de AVE, tiene universidad pública, su alcalde es del PP, mientras que la Diputación recae en manos del PSOE. En Albacete, el futuro de la izquierda, no pasa por Rufián, ni tampoco por Sumar o Podemos”.

