El próximo 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Ayuntamiento de Albacete reconocerá a Segunda Cifuentes García, conocida por generaciones de vecinos como la alma de ‘Casa Segunda’, el ultramarinos que sigue al frente a sus casi 90 años. La ceremonia tendrá lugar en el Teatro Circo, en un acto institucional que pretende visibilizar trayectorias que han sostenido la ciudad desde lo cotidiano.
El alcalde, Manuel Serrano, destacó que estas distinciones son promovidas por el Consejo Municipal de la Mujer y el Consejo de las Personas Mayores, y buscan poner en valor historias “avaladas” por su ejemplo y contribución a la comunidad. En el caso de Segunda, el reconocimiento simboliza la constancia, el trabajo y el compromiso con el barrio que convirtieron su comercio en una institución albaceteña.

Trabajó en el campo y emigró a Francia
La vida de Segunda refleja la de muchas mujeres de posguerra, aunque con un rasgo diferencial: nunca dejó de avanzar. Nacida en Argamasón y criada entre esta localidad y Santa Ana, trabajó desde niña en el campo y no tuvo la oportunidad de asistir a la escuela, al igual que sus siete hermanos. A los 19 años se casó y tuvo un hijo, Rafael, quien luego se convertiría en la continuidad natural del negocio familiar.
Empujada por necesidades económicas, emigró a Francia, donde vivió 15 años trabajando como limpiadora y en tareas de mantenimiento en ministerios, y complementando sus ingresos con empleos de fin de semana en un notario. El dinero ahorrado le permitió regresar a España y abrir su propio comercio: primero una tienda pequeña durante 35 años, y luego el establecimiento que hoy se conoce como ‘Casa Segunda’, caracterizado por un trato cercano y un ambiente familiar que permanecen intactos.
Segunda trasladó a su negocio parte de la disciplina aprendida en París, especialmente en horarios de apertura. Su tienda se hizo famosa por abrir temprano, cerrar tarde y mantenerse operativa en domingos y festivos, lo que le permitió sostener el comercio frente a la competencia de supermercados. Esta rutina de hasta 15 horas diarias y noches de solo una o dos horas de sueño se convirtió en sello del negocio y reflejo del sacrificio de tantas mujeres mayores que sostienen familias y comercios sin horarios fijos.

Un referente de barrio
Su dedicación también tiene un componente familiar: reconocía que no se retiraba para apoyar a su hijo, consciente de las dificultades de encontrar empleo a cierta edad. Con los años, su figura trascendió lo comercial y se convirtió en un referente de barrio, especialmente durante la pandemia, cuando trabajadores sanitarios llegaron a agradecerle su labor y compromiso.
Incluso en la vejez, Segunda demostró su carácter: en 2023, a punto de cumplir 87 años, frustró un intento de robo en su tienda y denunció la creciente frecuencia de hurtos. Hoy, el Ayuntamiento de Albacete reconoce su trayectoria, no solo como comerciante sino también como ejemplo de resiliencia y servicio, poniendo en valor la labor de tantas mujeres mayores que, muchas veces en silencio, han sostenido familias, negocios y barrios.

El homenaje a Segunda Cifuentes García es también un reconocimiento a la resistencia del pequeño comercio frente a los cambios del mercado y a la importancia de quienes, con dedicación y esfuerzo, mantienen viva la memoria y la vida de la ciudad.


