El cierre forzoso del Palacio de Congresos de Albacete tras los últimos temporales de lluvia y viento ha desatado un nuevo enfrentamiento político en el Ayuntamiento. Las deficiencias de seguridad detectadas en el edificio han provocado la suspensión o el traslado de varios eventos programados, una situación que ha llevado a PSOE y PP a cruzar acusaciones sobre la responsabilidad del deterioro y la falta de soluciones.
Suspensiones y sin fecha de reapertura
La concejala socialista María José López denunció este martes en rueda de prensa que Albacete “se ha quedado sin Palacio de Congresos y sin fecha de reapertura a la vista”, atribuyendo la situación a la “dejadez” del alcalde, Manuel Serrano. Según explicó, los problemas estructurales y las goteras que arrastra el inmueble desde hace años se han agravado tras los recientes episodios meteorológicos, obligando a los actuales gestores a clausurar las instalaciones por razones de seguridad.
Entre los eventos afectados, el PSOE citó el espectáculo de las Guerreras K-Pop, que tuvo que celebrarse en un salón del hotel anexo, y el concierto de la Film Symphony Orchestra, suspendido por segundo año consecutivo en la ciudad.
Los socialistas alertan del impacto económico que esta situación puede tener para la empresa concesionaria, los trabajadores, los artistas y el público, así como para los sectores hostelero y comercial. “Albacete queda privada de unas dependencias adecuadas para grandes eventos culturales, musicales, sociales y congresuales”, lamentó López, quien considera que el cierre supone “una traición más a la economía local”.

Un proyecto “guardado en un cajón”, según el PSOE
Desde el Grupo Socialista recuerdan que en octubre de 2021, bajo el mandato del entonces alcalde Emilio Sáez, se inició un procedimiento de ejecución subsidiaria para acometer reparaciones urgentes, con daños cuantificados entonces en tres millones de euros. El proyecto de redacción fue adjudicado en septiembre de 2023 y, según el PSOE, estaba finalizado en marzo de 2024, con un plazo de ejecución de obra inferior a un año.
López sostiene que, de haberse licitado entonces, el Palacio podría estar ya rehabilitado. Sin embargo, acusa al actual equipo de gobierno de haber revocado ese acuerdo y optado por una nueva licitación de la concesión que, a su juicio, “patea el problema hacia adelante” al supeditar las obras a la empresa adjudicataria.
Además, el PSOE critica la ausencia de un Plan Estratégico de Turismo y Congresos, comprometido por Serrano en su programa electoral, y enmarca la situación del Palacio en lo que califica como un “patrón de abandono” del patrimonio municipal.
La respuesta del PP: “La herencia es del PSOE”
Por su parte, el concejal popular Alberto Reina rechazó las acusaciones y aseguró que “la situación actual del Palacio de Congresos se debe a la inacción y a los errores del PSOE en sus etapas de gobierno”. Según explicó, desde que en 2020 la concesionaria anunciara su renuncia tras la pandemia, el anterior equipo de gobierno no impulsó una nueva adjudicación que garantizara la continuidad del servicio.
Reina afirmó que la concesión está judicializada desde 2020, con un coste “millonario” para el Ayuntamiento, y que el actual Ejecutivo municipal ha puesto en marcha una nueva adjudicación de la explotación que contempla una inversión de 6,6 millones de euros por parte de la empresa adjudicataria para poner en condiciones tanto el Palacio como el hotel anexo.
El edil popular defendió que incluir las obras dentro del contrato de concesión permitirá mayor rapidez y una reducción de costes asociados, y subrayó que estarán supervisadas por el servicio de arquitectura municipal. Asimismo, sostuvo que el Ayuntamiento “no puede responsabilizarse de decisiones empresariales”, en alusión a la reciente suspensión de actividades.

Un conflicto político con impacto económico
El cruce de reproches evidencia la complejidad jurídica y técnica que rodea al equipamiento, inaugurado en 2005 y considerado una infraestructura clave para el turismo de congresos en la capital albaceteña. Mientras el PSOE insiste en que el actual equipo de gobierno ha paralizado soluciones ya encauzadas, el PP sostiene que trabaja para resolver una situación heredada y garantizar una salida “definitiva”.
Entre tanto, la ciudad permanece sin una fecha concreta de reapertura para su principal espacio congresual, con eventos cancelados y un debate político que amenaza con prolongarse al ritmo de los procedimientos administrativos y judiciales en marcha.


