Balazote vuelve a mirar hacia arriba, pero esta vez no para buscar sombra. Vecinos de varias calles del municipio han denunciado en los últimos días unas podas “tremendas” que, según la plataforma Más Árboles Albacete, han terminado por “eliminar por completo la copa” de árboles que estaban sanos y ya formados. La organización, que ha recogido las quejas ciudadanas, considera que las actuaciones “no tienen sentido” y advierte de consecuencias inmediatas, menos sombra este verano, y también a medio plazo, por el deterioro de los ejemplares.
Según la nota difundida por la plataforma, una empresa contratada por el Ayuntamiento está realizando trabajos en diferentes vías del municipio, entre ellas las calles Democracia, Solidaridad, De la Ermita y San Francisco. Los árboles afectados son, principalmente, aligustres (Ligustrum japonicum), una especie frecuente en alineaciones urbanas.
Técnicas cuestionadas: “terciado” y “desmochado”
La crítica se centra en el método. Más Árboles Albacete sostiene que en Balazote se ha recurrido a dos técnicas conocidas como “terciado” o “desmochado”, prácticas que, según la entidad, no están recomendadas hoy en arboricultura porque obligan al árbol a gastar recursos en una brotación de emergencia, facilitan la entrada de enfermedades y generan nuevas ramas con un anclaje “superficial y débil”. El resultado, añaden, es una merma de la salud del árbol y un envejecimiento acelerado.
Para los vecinos, el impacto se notará antes incluso de que el árbol enferme, al perder la copa, se pierde la sombra. “Han eliminado la copa y con ella la sombra de este verano y, probablemente, del próximo”, alerta el comunicado.

“Podar, sólo si el beneficio supera el daño”
La plataforma enmarca el caso en un debate más amplio sobre la gestión del arbolado urbano. Afirma que, de forma general, los técnicos en jardinería llevan años señalando que la poda no suele ser necesaria salvo por motivos muy concretos, seguridad de las personas, interferencias con elementos viarios o edificios, o la necesidad de recomponer una copa tras una rotura.
En esa línea, el colectivo cita el “Estándar Europeo de Poda de Árboles” para remarcar que la intervención debería ser excepcional, la poda “debería limitarse a los casos en los que el efecto positivo del trabajo realizado supere claramente el potencial negativo de las lesiones resultantes”.
¿Por qué se hacen estas podas?
Más Árboles Albacete apunta a varias posibles causas detrás de estas prácticas, que asegura observar también en otros municipios de la provincia, conocimientos “obsoletos”, la aplicación de criterios agrícolas, pensados para frutales y productividad a costa de acortar la vida del árbol, o la tendencia a aplicar el mismo patrón de poda a todos los ejemplares sin atender a especie, estado o ubicación.
En el caso concreto de Balazote, la plataforma sugiere además un factor económico, al tratarse de árboles ya formados, cree que la decisión podría responder a “criterios de rentabilidad” orientados a reducir futuras actuaciones sobre el arbolado.
Exigen informes técnicos y apoyo a los pueblos
El comunicado subraya que una poda inadecuada reduce los “beneficios ecosistémicos” que aporta el arbolado, mayores cuanto más grande y densa es la copa, e incluso puede poner en riesgo su supervivencia. Por ello, la entidad reclama que cualquier intervención se sustente en un informe técnico que justifique su necesidad.
Y plantea una medida estructural, dado que las pequeñas poblaciones no siempre cuentan con capacidad técnica para evaluar estas decisiones, insta a la Diputación a ofrecer un servicio de asesoramiento especializado que eleve la profesionalización de personal y empresas de jardinería. Ese apoyo, añade, podría mejorar el arbolado y a la vez la cualificación y posibilidades de empleo en zonas rurales.











