El pleno celebrado este viernes en el Ayuntamiento de Toledo ha aprobado una moción de Vox, con una transaccional del PP, para prohibir en las dependencias municipales cualquier prenda que oculte el rostro de las personas y que, por lo tanto, no permita su identificación. PSOE e IU-Podemos han votado en contra de esta prohibición.
La presidenta de Vox, Inés Cañizares, ha apelado «a la dignidad» para defender la prohibición del burka o el nikab, que muchas mujeres musulmanas «están denunciando como instrumentos de opresión» y ha cargado contra las «feministas selectivas» que, «bajo argumentos culturales o religiosos», justifican unas vestimentas «que invisibilizan a la mujer».
La viceportavoz del Grupo Municipal Socialista, Ana Abellán, tras preguntar a la edil de Vox cuántas mujeres con burka ha visto en el Ayuntamiento o en la propia ciudad, ha defendido que, si una mujer vive coacción o presión familiar o comunitaria, «la respuesta democrática no es cerrarle la puerta del Ayuntamiento, sino abrirle recursos, protección, información, acompañamiento y libertad real para decidir».
El edil de IU-Podemos, Txema Fernández ha recriminado lo «cobarde» de este texto, pues considera que «no tiene nada que ver con el feminismo ni con los derechos de las mujeres y menos con los derechos humanos, únicamente con esparcir un mensaje de odio».
Los votos del PP también han contribuido a que Vox haya sacado adelante su moción para paralizar la regulación extraordinaria de inmigrantes, ya que «conlleva un efecto llamada permanente, debilitando el principio de legalidad, con el consiguiente deterioro y colapso de los servicios públicos esenciales», ha señalado el edil de Vox, Juan Marín.

