Tras varias semanas de lluvias intensas, la provincia de Albacete y buena parte de Castilla-La Mancha han disfrutado esta semana de un tiempo inusualmente cálido para finales de febrero. La clave de este cambio ha sido la llegada de un anticiclón que, desde el pasado viernes, sostiene una potente dorsal subtropical, favoreciendo días soleados y temperaturas primaverales.
En este contexto, Alcalá del Júcar, en la comarca de La Manchuela, se ha convertido en protagonista. Este miércoles, el termómetro alcanzó 25,4 ºC a las 16:50 horas, la temperatura más alta registrada en Castilla-La Mancha en lo que va de año. Le siguieron Almadén, con 23,9 ºC; Valdepeñas, 23,8 ºC; Puertollano, 23,6 ºC; y Ossa de Montiel, con 23,5 ºC.
Pero Alcalá del Júcar no solo destaca por la jornada de este miércoles. Durante los días previos, el municipio ha liderado el ranking regional de temperaturas. El martes se registraron 25,7 ºC; el lunes, 25,9 ºC; el domingo, 24,1 ºC; y el sábado, 23,6 ºC. Estos valores superan con creces lo habitual para finales de febrero, que normalmente rondan los 15-16 ºC en la zona.
Calor primaveral
Los expertos meteorológicos señalan que este calor excepcional se debe a la combinación de la dorsal subtropical y la estabilidad atmosférica, que ha impedido la llegada de frentes fríos y ha permitido que el sol caliente con intensidad los valles y riberas de la región.
En Alcalá del Júcar, un pueblo conocido por su impresionante casco histórico excavado en la roca y su estrecha hoz del río Júcar, los vecinos han disfrutado de jornadas soleadas que invitan a pasear por sus calles, visitar el castillo o recorrer las rutas de senderismo con temperaturas más propias de primavera que de invierno.

