¿Sufre Pedro Sánchez una dolencia cardiovascular?: hablan de «trombosis o infarto» y Moncloa responde

En las últimas horas, el foco mediático de la información política en España se han centrado en una posible enfermedad cardiovascular que afectaría a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de nuestro país. Tras ello, desde Moncloa han salido al paso para desmentir la información publicada en primera instancia por Libertad Digital.

Así las cosas, fuentes de Moncloa cercanas a la Presidencia del Gobierno han negado este lunes que Pedro Sánchez padezca o esté siendo tratado por una supuesta dolencia cardiovascular, después de que Libertad Digital publicara de madrugada una información que atribuía al presidente revisiones médicas periódicas en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y sugería riesgos clínicos como “trombosis o infarto”.

Según Vozpópuli, “fuentes de la Presidencia del Gobierno” trasladaron que la información “no es correcta”, en respuesta a la pieza de Libertad Digital, que sostiene su versión apoyándose en “fuentes de toda solvencia” sin identificar y en una reconstrucción detallada de supuestas pruebas diagnósticas y seguimientos.

La negación oficial ha quedado también recogida por La Razón, que cita textualmente la contestación de la Secretaría de Estado de Comunicación al ser preguntada por la veracidad del contenido: “Obviamente, no. De hecho lo desmiento”.

Qué afirma la publicación y qué se puede verificar

La información inicial —publicada por Libertad Digital— asegura que Sánchez estaría siendo tratado “desde hace meses” en el Ramón y Cajal, menciona la existencia de un convenio sanitario para la atención de altos cargos y añade detalles clínicos (pruebas como un “TAC helicoidal” y referencias a especialistas concretos). El medio no aporta documentos médicos, partes facultativos ni confirmación por fuentes sanitarias identificables; la atribución descansa en fuentes anónimas.

Tras la difusión, el desmentido de Moncloa ha sido replicado en distintos medios, que enmarcan el episodio como una controversia informativa alimentada por rumores previos sobre el aspecto físico del presidente.

Privacidad, interés público y límites informativos

La salud de un jefe de Gobierno puede adquirir relevancia pública cuando afecta al desempeño institucional, pero su tratamiento informativo exige estándares especialmente estrictos: verificación independiente, atribuciones claras y prudencia con afirmaciones clínicas no acreditadas. En este caso, a falta de pruebas verificables y ante el desmentido expreso de la Presidencia, no existe confirmación pública de que Pedro Sánchez sufra una patología cardíaca o reciba tratamiento por ella.

Contexto sanitario: qué es una “dolencia cardiovascular”

En paralelo a la polémica, La Razón recuerda que las enfermedades cardiovasculares abarcan un amplio espectro de patologías y que su diagnóstico requiere pruebas específicas y evaluación médica; también subraya que la apariencia externa (delgadez o cansancio) no constituye por sí misma un diagnóstico.

Situación a esta hora: la única afirmación institucional comprobable es el desmentido de Moncloa, mientras que la acusación original procede de una publicación sustentada en fuentes no identificadas y sin documentación clínica pública.

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