Desde Irán hasta el corazón de Albacete, la historia de Asmae Amiri es la de una joven investigadora que ha encontrado en la capital albaceteña mucho más que un destino académico. Instalada desde hace dos años en la ciudad, mientras desarrolla su doctorado en Ciencias Agrícolas y Medioambientales en la Universidad de Castilla-La Mancha, la investigadora se ha enamorado de Albacete y de su gente. Una experiencia que ha ido mucho más allá del plano profesional y que ha convertido a Albacete en su hogar.
Así, desde sus primeras impresiones, Asmae ha descubierto en Albacete un lugar para mucho más que estudiar, donde ha encontrado la amabilidad y la calidez de los albaceteños en cada rincón. De este modo, y con la tranquilidad que ofrece Albacete, Asmae ha ido tejiendo una profunda conexión con el que ya es su hogar, dejando huella en su corazón.
Tras dos años en la capital albaceteña, Albacete ha cautivado a la joven investigadora. “Es una ciudad muy limpia, y además se puede llegar a casi todos los lugares caminando”, comparte con El Digital de Albacete, y señala que el Parque Abelardo Sánchez se ha convertido en uno de sus “lugares favoritos”. Otra de los factores que ha conquistado a esta estudiante, que cursa actualmente un doctorado en Ciencias Agrícolas, es sin duda, el carácter de los vecinos de Albacete. “La gente es muy amable y da la impresión de que aquí todos son como una gran familia”, subraya.

Asmae Amiri se ha enamorado de Albacete mientras trabaja en su Doctorado
Eso sí, la llegada a Albacete, que se ha convertido en su hogar, desde su país natal también ha supuesto grandes diferencias en el modo de vida. “La principal diferencia, desde mi punto de vista, está en la libertad y la estabilidad económica”, explica la doctora, que señala que “en estos aspectos existe una ventaja clara en comparación con mi país”.
Del mismo modo, comparte que “he conocido a muchas personas en esta ciudad que han intentado ayudarme”, y comparte que “a veces sentía que mis preocupaciones también eran las suyas, y para mí eso significa el verdadero sentido de la humanidad”. “Sinceramente, en ocasiones, por su alto nivel de comprensión y empatía, sentía un nudo en la garganta, una mezcla de emoción y alegría”, añade Asmae.
Eso sí, como indica Asmae Amiri “a cualquier persona le entra nostalgia por su lugar de origen: por su familia, sus amigos e incluso por la naturaleza de su país”, y asegura que “en mi caso, también es así”, pero subraya que “lo que reduce al mínimo esa nostalgia es la amabilidad y el cariño de la gente de aquí, que hacen que ese sentimiento sea mucho más llevadero”.

Asmae Amiri sobre Albacete: «Existe una alta conciencia sobre los derechos de las mujeres»
En la misma línea, sostiene que “la mayoría de las personas que he conocido aquí han sido sinceras y auténticas, sin hipocresía”, y destaca que “considero que existe una alta conciencia sobre los derechos de las mujeres y la seguridad en la ciudad es muy alta”.
Asmae Amiri señala, entre risas, que “por culpa de la gente de Albacete no he publicado mi libro”, y explica que “estaba escribiendo un libro en mi país con la intención de terminarlo y publicarlo, pero después de vivir experiencias y sentimientos tan especiales aquí, decidí detenerme y añadir un capítulo sobre mis vivencias”. Así, añade que en él quiere plasmar “la humanidad que he visto en la gente de esta ciudad. Personas que no tenían ninguna obligación respecto a mis problemas, pero que estuvieron a mi lado con paciencia”.

Con cada experiencia, Asmae Amiri ha transformado la ciudad en algo más que un lugar donde desarrollar su talento y trabajar en su objetivo: la ha convertido en un hogar lleno de recuerdos. Su historia refleja cómo la amabilidad y la calidez de la gente puede hacer que esa distancia con su ciudad natal y esa nostalgia de estar lejos de casa se haga mucho más llevadera. Por ahora, Asmae no tiene planes de regresar a casa, por lo que seguirá escribiendo este nuevo capítulo en Albacete.

