Con un plumaje impecable, un porte elegante y un color amarillo intenso, el canario del albaceteño Justo Serna, se ha alzado como el Campeón del Mundo en esta competición internacional de canaricultores. Un logro que más allá de reconocer la excelencia del ave, también habla de años de dedicación, cuidado y pasión por parte de Justo, que también es el presidente de la asociación de Canaricultores de Albacete.
Así, el canario de Justo Serna se ha convertido en el canario ‘más bonico’ del mundo, y en motivo de orgullo tras conseguir esta gesta. Este concurso pone en valor diferentes características de estos animales como el plumaje, el color y otros factores estéticos. “Hay mucha variedad dentro de las canarios”, comparte Justo Serna con El Digital de Albacete, que señala que en este caso, el ejemplar que ha conquistado el mundo es de la especie “satine amarillo intenso”.

El reconocimiento internacional no ha llegado por casualidad, ya que detrás de ese intensísimo color amarillo tan característico hay un minucioso trabajo de selección y cuidados diarios que marcan la diferencia, porque en esta disciplina cada detalle cuenta: desde la prueba del color hasta la simetría del plumaje, así como el resto de cualidades que reúne esta peculiar ave.
Volando desde Albacete: Plumaje amarillo, ojos rojos y una gesta internacional
Justo Serna señala a El Digital de Albacete que una de las principales características de este ejemplar, así como de la especie, reside en sus ojos “de color rojo”, además de su imponente color en el plumaje, que llama poderosamente la atención. En la misma línea, explica que esta gesta internacional lo firmó este ejemplar junto con un equipo de tres aves más. “Tenemos unos estándares con una serie de características, como pasa con los perros y los caballos, por ejemplo, donde cada variedad cuenta con una serie de requisitos que tienen que constar en los ejemplares”, explica, y manifiesta que también deben presumir de “un diseño melánico”, en lo relacionado al color.
Sobre ello, señala que el color amarillo del que presume el ejemplar “podría ser blanco o rojo. Hay tres colores base sobre las que funciona el diseño melánico que funciona sobre ese fondo”. Del mismo modo, explica que para conseguir y dar vida a estos animales, “se eligen los reproductores dentro de esas características. La genética no es matemáticas, pero hay algunos que se ajustan más al estándar que exigen los requisitos”.

Así, Justo lleva más de media vida dedicándose a esta afición, consolidando también una importante trayectoria como juez internacional de esta disciplina y encabezando la asociación de Canaricultores de Albacete.
Hoy, este pequeño campeón de ojos rojos y plumaje amarillo intenso no solo presume de ser el mejor del mundo, sino también el ‘más bonico’ como todo un abanderado de Albacete. Así, desde esta tierra ha volado hasta lo más alto de la canaricultura internacional, demostrando que la excelencia nace en casa, cantando victoria ante el mundo.

