Ivan Simón, un futbolista de Albacete, se despide de su carrera deportiva con “el corazón roto”. El joven empezó jugando con sus amigos como cualquier niño, pero pronto se convirtió en una pasión. Con 10 años aterrizó en el Albacete Balompié, y con 17 debutó en Tercera División con el Yugo Socuéllamos, para regresar de nuevo al Albacete, pasando después por equipos como Coria CF, en Extremadura, donde asegura que “empezó mi calvario”.
Así, el futbolista ha trasladado, a través de sus redes sociales, que se despide “de lo que más he amado en mi vida: dejo el fútbol”, y asegura que lo hace con “el corazón roto”. Una decisión, “la más difícil que he tenido que tomar jamás”, y no por decisión propia, sino obligado por las circunstancias y las lesiones.
“Lo he intentado muchas veces, algo dentro de mí me decía que siquiera, pero mi cuerpo, una y otra vez, me ha dicho para”, comparte el ahora exfutbolista, que recordaba que su historia “empezó sin focos, sin ruido, sin sueños grandes. Empezó jugando con mis amigos en el Al-Basit”, y que con 10 años llegó al Albacete Balompié, el equipo de mi ciudad, donde aprendí lo que era esforzarse, caer, levantarse y volver a intentarlo”.

Las lesiones, el «calvario» que truncó el futuro deportivo de este deportista de Albacete
Así, manifestaba que con “17 años debuté en Tercera División con el Yugo Socuéllamos”, lo que supuso cumplir “un sueño”, y después regresó al Albacete. “Tres años más luchando, entrenando y dejándolo todo, pensando que el camino, aunque duro, iba en la dirección correcta”, sostiene.
En este punto, comparte Simón que “el fútbol también duele”, y que su “calvario” comenzó “en Extremadura, en el Coria CF con mi primera rotura del ligamento cruzado. Ahí conocí el miedo, la soledad y la incertidumbre, pero también la lucha”. De aquel club, pasó al CD Illescas donde un golpe le supuso una nueva rotura, esta vez “del ligamento cruzado de la otra rodilla y del menisco externo”, y tras la recuperación llegó otro golpe de nuevo. “Ahí se rompió algo dentro de mí, no solo la rodilla. Entendí que no podía más”, añade.
Así, y tras una larga batalla dentro y fuera del terreno de juego, el futbolista señala que “hoy dejo de ser jugador”, aunque no descarta “volver algún día con otro rol, porque el fútbol forma parte de mí y siempre lo hará”. De este modo, añade que “no es el final que soñé,o pude disfrutar del todo de este deporte que tanto amo, porque las lesiones me lo impidieron, pero nunca me robaron el amor por él”.
El futbolista ha concluido el comunicado de su despedida asegurando que “el fútbol se deja de jugar, pero nunca se deja de amar” y con un agradecimiento a todos aquellos que han formado parte de su carrera deportiva.

