La familia de Roberto García vive un auténtico infierno desde el 19 de febrero de 2019. Este hombre, natural del pueblo toledano de Casarrubios del Monte, en Castilla-La Mancha, parece haber sido tragado por la tierra y nada se sabe de él desde hace, nada más y nada menos, que 7 años.
De este modo, hoy se cumplen siete años desde que se perdiera la pista de Roberto García, vecino natural de Casarrubios del Monte (Toledo), desaparecido desde el 19 de febrero de 2019. Su caso, que desde el primer momento movilizó a familiares, voluntarios y a distintas unidades de la Guardia Civil, sigue sin un desenlace conocido: no hay rastro de Roberto y la investigación continúa marcada por la falta de datos concluyentes.
El día que dejó de haber noticias
Según recogíamos en su momento en El Digital de Albacete, la familia empezó a temer lo peor cuando aquel 19 de febrero de 2019 no se produjo un gesto rutinario: Roberto, “metódico y de costumbres”, llamaba a diario y ese día el teléfono dejó de sonar. Con 63 años entonces y profundo conocedor de la zona —había sido alguacil durante más de 30 años en su localidad—, sus allegados descartaron desde el inicio que se tratara de una marcha voluntaria o de una desorientación fortuita.
El coche apareció en El Álamo y se abrió una línea clave
Días después de la desaparición, el vehículo de Roberto fue localizado en El Álamo (Madrid), en el entorno del río Guadarrama, un hallazgo que centró parte de los trabajos de búsqueda en ese corredor entre Toledo y la Comunidad de Madrid. Pese a ello, el coche no aportó una pista definitiva y el teléfono del desaparecido figuraba como apagado.

Batidas, buzos, perros y pozos: años de rastreos sin resultado
A lo largo de estos años, la Guardia Civil ha desplegado recursos especializados. En 2019 ya se informaba de rastreos en el Guadarrama y de movilización de efectivos de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana en el tramo entre Casarrubios del Monte y El Álamo.
Posteriormente, en 2022, tal y como les detallábamos entonces en El Digital de Albacete, hubo nuevas actuaciones del Área de Personas de la UOPJ de Toledo, con apoyo de unidades como el Servicio Cinológico y el GEAS, además de la colaboración de Protección Civil, incluyendo batidas en pozos, balsas y caminos entre Casarrubios y El Viso de San Juan, así como revisiones en el entorno del Guadarrama a su paso por Toledo.
Concentraciones y presión social: “duelo congelado”
El caso también ha tenido expresión pública. En julio de 2019 se convocó una concentración en la Plaza de España de Casarrubios del Monte (Toledo), impulsada por familiares y amigos y con el respaldo de colectivos como SOS Desaparecidos, que reclamaban poder “terminar con el duelo congelado”.
Un año después, en febrero de 2020, la familia y el Ayuntamiento volvieron a convocar una concentración, en un intento de mantener viva la atención social y la colaboración ciudadana.

La muerte del hermano: una búsqueda que no llegó a tiempo
La desaparición de Roberto dejó además otra herida en la familia. En diciembre de 2019 falleció Manuel, su hermano, sin haber logrado saber qué ocurrió. La muerte fue comunicada públicamente por la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas QuiénSabeDónde, que subrayó que Manuel “no dejó de luchar” por esclarecer el caso.
Una detención, prisión provisional y secreto de sumario
En el plano judicial, en El Digital de Albacete les informamos de la detención el 23 de mayo de 2019 de un varón relacionado con el caso. El arresto estuvo vinculado al uso de las tarjetas de crédito del desaparecido. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Illescas decretó prisión provisional comunicada y sin fianza, imputándole de forma provisional un presunto delito de desaparición forzada y delito continuado de estafa. Parte de las actuaciones quedaron bajo secreto de sumario.
SIETE AÑOS SIN RASTRO DE ROBERTO
— QSD desaparecidos (@QSDglobal) February 19, 2026
Roberto está #desaparecido desde el día 19 de febrero de 2019 en #CasarrubiosdelMonte #Toledo
Hoy más cerca que nunca de toda su familia#TodoYTodosPorEncontrarlo pic.twitter.com/XP2W50itTM
Siete años después, el caso sigue abierto
La Guardia Civil no ha dado el caso por cerrado y ha mantenido abiertas líneas de investigación, aunque sin datos concluyentes sobre el paradero de Roberto. Mientras, el reloj sigue avanzando: siete años después, la pregunta permanece intacta en Casarrubios del Monte.
Quienes puedan aportar información pueden contactar con la Guardia Civil (062) o, de forma anónima, a través de la aplicación AlertCops.


