Una mujer de 55 años ha sido detenida en las últimas fechas por la Policía Local de Albacete tras el presunto delito cometido por esta persona en Campollano.
Así las cosas, la Policía Local de Albacete ha detenido a una mujer de 55 años por un presunto delito contra la seguridad vial después de que, el pasado lunes, 16 de febrero, a las 18:14 horas, colisionara con un vehículo estacionado en la Avenida Primera con calle D, en el Polígono Industrial Campollano de Albacete capital, según los datos facilitados. Los hechos han salido ahora a la opinión pública tras sacarlos a la luz el propio cuerpo municipal de seguridad del Ayuntamiento de Albacete.

Arrestada por la Policía Local de Albacete
De este modo y de acuerdo con la intervención, el siniestro se produjo cuando la conductora de un turismo impactó contra el coche aparcado. Los agentes apreciaron signos evidentes de que podía encontrarse bajo los efectos de bebidas alcohólicas, por lo que fue sometida a las pruebas de alcoholemia legalmente establecidas, que arrojaron un resultado positivo con una tasa superior al umbral penal, al triplicar la tasa máxima permitida. En España, el Código Penal contempla como delito conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mg/litro o en sangre superior a 1,2 gramos/litro.
Tras arrojar dicha tasa, la Policía Local de Albacete practicó la detención por un presunto delito contra la seguridad vial. Del vehículo se hizo cargo otro conductor habilitado y en condiciones de conducir. En el operativo intervinieron dos dotaciones de Policía Local.

Conducir por Albacete bajo una intoxicación etílica importante: qué implica
Ponerse al volante con una alcoholemia que entra en rango delictivo no es solo una infracción grave: multiplica el riesgo de accidente porque afecta de forma directa a las capacidades psicofísicas necesarias para conducir con seguridad. La Dirección General de Tráfico advierte de que incluso por debajo de los límites legales ya pueden observarse alteraciones en la capacidad de conducción.
Entre los efectos más relevantes del alcohol al volante destacan:
- Aumento del tiempo de reacción: el conductor tarda más en percibir el peligro, decidir y ejecutar una maniobra (frenar, esquivar, mantener la trayectoria).
- Alteración de la atención y del procesamiento de la información: cuesta más mantener la concentración, valorar distancias, interpretar señales y anticiparse a lo que ocurre alrededor.
- Deterioro de la coordinación motora: empeora la precisión al manejar volante, pedales y cambios, y se incrementan los errores.
- “Efecto túnel” y pérdida de visión periférica: se reduce el campo visual útil; se “mira” pero se ve menos lo que ocurre a los lados, aumentando el riesgo de no detectar peatones, vehículos o peligros en cruces e incorporaciones.
- Falsa sensación de control: el alcohol puede llevar a subestimar la velocidad y a asumir decisiones más arriesgadas, precisamente cuando las capacidades están mermadas.
Fuentes de seguridad vial insisten en que la única tasa completamente segura al conducir es cero, ya que cualquier consumo puede afectar a la conducción y, a partir de cierto nivel, hacerlo de forma severa.

