El Ayuntamiento de Albacete ha decidido endurecer el control sobre las viviendas de uso turístico para frenar las molestias vecinales y los problemas de convivencia en comunidades residenciales. La medida, impulsada por la Gerencia Municipal de Urbanismo y Vivienda, pasa por negar licencias a los pisos turísticos que no cuenten con acceso independiente desde la calle, evitando así que la entrada de usuarios se produzca por los portales y zonas comunes de los edificios.
El asunto se abordará en el Consejo Rector de la Gerencia, convocado para el próximo jueves 19 de febrero, y se enmarca en una estrategia municipal orientada a limitar la implantación de este tipo de alojamientos en fincas habitadas.
“El objetivo es evitar la ubicación de pisos o apartamentos turísticos en comunidades de vecinos, por las molestias o problemas de convivencia que puedan generarse”, ha explicado el concejal de Urbanismo, Julián Garijo. Según ha detallado, la autorización se restringirá a aquellas viviendas destinadas al alquiler vacacional “cuando tengan acceso directo desde la vía pública”, y se denegará “cuando el acceso deba hacerse a través del portal comunitario”.
Suspensión de licencias en entreplantas y primeras plantas de edificios anteriores a 1999
El paso concreto que se someterá a debate en el Consejo Rector es la suspensión del otorgamiento de licencias urbanísticas para uso hotelero en plantas primeras y entreplantas de edificios anteriores al PGOU de 1999 que no dispongan de entrada independiente desde el exterior. Esta suspensión se mantendría hasta que el Consistorio lo regule de forma expresa mediante una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
De acuerdo con la normativa urbanística vigente, con carácter general solo se permiten apartamentos turísticos en locales situados en planta baja, siempre que el uso sea compatible con la norma zonal correspondiente y que exista un acceso independiente desde la calle.

El Ayuntamiento corrige un criterio interpretativo “de hace años”
Urbanismo pretende, además, cerrar la puerta a una interpretación aplicada en años anteriores que podía abrir una vía excepcional. Ese criterio permitía admitir licencias en entreplantas o primeras plantas de edificios previos al Plan de 1999 si la licencia original contemplaba locales en esas alturas con usos distintos a vivienda —como comercios u oficinas— incluso cuando no existía un acceso independiente desde el exterior.
Ese margen, según ha indicado Garijo, es el que ahora el Ayuntamiento busca eliminar para evitar que el uso turístico se infiltre en edificios residenciales. “Se trataba de un criterio interpretativo que ahora pretendemos modificar para excluir el uso hotelero, porque los horarios de utilización de los apartamentos turísticos pueden ocasionar molestias al resto de vecinos, y la intención es dejar meridianamente claro este asunto”, ha señalado.
Publicación oficial y modificación del PGOU
La Gerencia de Urbanismo iniciará los trámites necesarios para redactar la modificación del PGOU con el objetivo de que la excepción interpretativa no alcance “en ningún caso” al uso hotelero o vacacional. El acuerdo de suspensión, una vez respaldado, se someterá a los pasos administrativos habituales: se prevé su aprobación en el Pleno municipal de febrero y su posterior publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha y en uno de los periódicos de mayor difusión.
El Ayuntamiento busca, con este movimiento, dejar fijado en el planeamiento que “no quepa ninguna duda” de que los apartamentos o pisos turísticos deberán contar siempre con una entrada independiente cuando se ubiquen en edificios destinados a viviendas, blindando así a las comunidades de vecinos frente a la actividad turística que pueda alterar su día a día.


