La Inteligencia Artificial revoluciona las aulas: los desafíos a los que se enfrentan los docentes en Albacete

Todo un reto para los docentes: la entrada de la IA en las aulas

La Inteligencia Artificial ha revolucionado las aulas por completo, también en Albacete. Su entrada en el ámbito educativo ha supuesto un auténtico punto de inflexión para los docentes, obligando a replantearse sus métodos, sistema de evaluación y hasta la propia manera de entender el aprendizaje. Así, la IA ya no es una posibilidad futurista, sino una realidad que ha llegado pare quedarse.

Ante este nuevo escenario, profesores de todos los niveles se enfrentan al reto de adaptarse a la nueva realidad en las aulas sin perder de vista lo esencial: formar personas críticas y capaces. Todo ello haciendo frente a la IA, que aunque es una herramienta muy útil y puede resultar una gran aliada, también entraña ciertos peligros, y por supuesto, supone un desafío en las aulas.

Aula / Imagen de archivo

Sebastián Romero es uno de los docentes de FP de Informática en el Instituto Leonardo Da Vinci de Albacete, y ha dado clases desde la ESO hasta los grados de Formación Profesional. Como experto en este ámbito, donde actualmente se encarga de lo relacionado a la materia Big Data y de la coordinación a nivel de Castilla-La Mancha de la familia profesional de informática y comunicaciones, el docente albaceteño ha vivido en primera persona la entrada con fuerza de la IA en las aulas.

Sebastián Romero, docente de Albacete: “Un cambio como nunca antes”

Así, el profesor asegura que la entrada de la IA en las aulas ha supuesto “todo un cambio como nunca antes lo ha habido”, incluso defiende que es todavía más drástico que cuando llegó Internet y los ordenadores en las clases. “Internet democratizaba el acceso a la información, pero tenías que trabajarla como estudiante. Ahora, lo que te da la IA es, digamos, la comida triturada”, señala.

Sebastián Romero, docente en Albacete / Foto: Cedida

De este modo, señala que el principal problema pasa por “saber usar la IA y hacerlo como una ventaja competitiva, como una herramienta, no para que lo de todo masticado”. “El cerebro también se entrena, y es importante no perder capacidades» explica, y manifiesta que la problemática que vienen observando en los institutos responde a que “hay estudiantes que se apoyan tanto en la Inteligencia Artificial para hacer sus trabajos o estudiar, que estamos teniendo que ser creativos los profesores a la hora de evaluarlos”, lo que ha supuesto toda una revolución en las aulas.

‘Cada maestrillo, tiene su librillo’

“El hacer y mandar trabajos de toda la vida ya no existe”, asegura. Como dice el refrán ‘cada maestrillo tiene su librillo’, y eso es precisamente la situación en la que se encuentran os docentes de Albacete y de otros puntos del país con la revolución de la IA dentro de las aulas, tratando de adaptarse a la nueva situación, buscando los recursos y herramientas adecuados para ello. “Hay compañeros de informática que han vuelto al papel para los exámenes”, comparte Sebastián Romero, algo que parece casi contradictorio. En su caso, indica que su forma de adaptarse pasa por “hacer ciertas pruebas de manera presencial para saber si tienen o no adquiridos ciertos conceptos y ya les dejo el ordenador para las tareas”. De hecho, indica que “a veces prohibo usar la IA para ciertas cosas, pero intento también que sea una herramienta”.

Examen / Foto: Pixabay

“Las trampas han estado ahí siempre; ahora hay que adaptarse a la nueva trampa”, manifiesta, y destaca que los exámenes orales se están convirtiendo en una buena opción para evaluar a los estudiantes, ya que permiten y aseguran el contacto directo sin acceso a ningún tipo de herramienta generativa. “La Inteligencia Artificial también viene a mostrarnos que ciertas partes de nuestros sistemas académicos están un poco obsoletas”, defiende el docente albaceteño.

¿Dar peces o enseñar a pescarlos?

“La finalidad es aprender a aprender, los trabajos hoy en día intentamos transformarlos en exposiciones orales porque ahí comprobamos el nivel de los estudiantes y si han adquirido los conceptos”, detalla. En este punto, comparte también que “son formatos en los que te aseguras que es persona a persona y que el estudiante está adquiriendo las capacidades necesarias”.

Si aquel mítico ‘Rincón del Vago’ ya era muy atractivo para los estudiantes de los años 2000, la IA es todavía mucho más en la actualidad. Eso sí, Sebastián Romero también defiende la idea de utilizar la IA como una aliada y como una herramienta. “No creo que haya que demonizarla ni prohibirla en todos los casos, sino que ellos también vayan investigando un poquito, explorando y aprendiendo a usarla, que también es de lo que se trata”, manifiesta.

Informática
Imagen de archivo

Del mismo modo, explica que aunque la IA es “una herramienta muy potente”, también entraña ciertos peligros. “Mal usado puede ser peligroso, pero bien usado puede ser potente”, indica, y apunta que “necesitamos formación, también para los estudiantes y no solo el contenido académico, sino cómo deberían usarla como herramienta como apoyo”.

En definitiva, el docente albaceteño explica que la situación de la IA responde a un símil muy común en educación: ¿Dar peces o enseñar a pescarlos?

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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