La secuencia que desembocó en las inundaciones registradas anoche en Albacete tuvo un aviso temprano, casi inadvertido, a media tarde. A las 15:09 horas de este lunes 9 de febrero, una dotación de la Policía Local colaboró con el Servicio de Extinción de Incendios en la calle Zaragoza, en el barrio El Pilar, tras la rotura de una bomba de agua en el sótano de un edificio. La avería provocó la acumulación de agua en el interior y la inundación parcial del garaje, obligando a intervenir para contener el incidente y evitar daños mayores.
Apenas unas horas después, el episodio que en ese momento se resolvía en un inmueble concreto se convirtió en un problema de ciudad. Varias calles del barrio Industria se anegaron tras una intensa entrada de agua vinculada al Canal de María Cristina, con especial afección en el entorno de Juan de Toledo, Gabriel Císcar y vías adyacentes, donde el agua llegó a transformar calzadas en auténticos cauces urbanos.
Según los testimonios recogidos en la zona cero, el avance fue rápido y dejó bajos y portales inundados en cuestión de minutos, con vecinos achicando agua y sacando enseres mientras crecía la preocupación por nuevas precipitaciones.
La situación llevó al Ayuntamiento a activar la fase de emergencia del plan municipal y a reclamar medidas urgentes para aliviar la presión que, en estas jornadas de lluvias, soporta la red de drenaje de la ciudad. En paralelo, se abrió un cruce de versiones entre administraciones: mientras el Consistorio señaló la necesidad de actuar sobre los caudales asociados al canal, la Confederación Hidrográfica del Júcar replicó que los datos disponibles no reflejaban una “situación hidrológica extraordinaria” y apuntó a problemas en el sistema municipal de alcantarillado.
Con el foco puesto anoche en Industria, la intervención de primera hora de la tarde en en Barrio El Pilar de Albacete cobra ahora una lectura distinta: la inundación del garaje de la calle Zaragoza fue el preludio —doméstico, localizado— de lo que, al caer la tarde, se extendió por varios puntos de Albacete. Lo peor estaba por venir.


