Agentes de la Guardia Civil se personaron en las últimas horas en varios puntos del Canal de María Cristina mientras operarios y maquinaria del Ayuntamiento de Albacete trabajaban en actuaciones de emergencia destinadas a reducir el caudal que entra en la ciudad y aliviar el colapso de los colectores, en pleno episodio de anegaciones que ha afectado a vecinos y garajes de distintos barrios.
Según fuentes presentes en la zona, junto a los agentes se desplazaron también efectivos de organismos de cuenca, en concreto de la Guardería Fluvial del Tajo y de la Confederación Hidrográfica del Júcar, con el objetivo de observar, documentar y levantar acta de las actuaciones que se estaban realizando en el canal y en sus inmediaciones.
Supervisión sobre el terreno en plena intervención
La presencia de estos efectivos se produjo mientras el Ayuntamiento ejecutaba trabajos de contención y derivación del agua, en una línea de intervención que el Consistorio ha defendido como necesaria ante la presión que soporta el sistema de drenaje urbano y el riesgo de nuevas inundaciones.
Fuentes municipales sostienen que las acciones tienen como finalidad rebajar la entrada de agua al entramado urbano para evitar que los colectores descarguen por puntos débiles y que el agua termine irrumpiendo en calles, locales y viviendas. En este contexto, los operarios municipales desarrollaban labores con maquinaria, reforzando zonas del canal y efectuando derivaciones puntuales para laminar parte del caudal.

Malestar por la rapidez en “vigilar” frente a la falta de soluciones
Entre vecinos afectados y desde el propio entorno municipal, la situación ha generado malestar por lo que consideran una reacción más rápida para supervisar lo que se está haciendo que para autorizar medidas o ejecutar actuaciones estructurales que alivien a los ciudadanos que llevan días sufriendo inundaciones y daños.
“Llama la atención que no se habiliten soluciones efectivas o no se faciliten actuaciones para proteger a la población, pero que de inmediato se persone un dispositivo para vigilar y documentar lo que hace el Ayuntamiento cuando intenta mitigar el problema”, señalaban fuentes conocedoras de lo ocurrido.
Un conflicto abierto sobre competencias y autorizaciones
La visita de la guardería fluvial y la presencia de la Guardia Civil se enmarca en un escenario de tensión institucional sobre qué administración debe actuar y con qué permisos, especialmente en un cauce y un canal vinculados a competencias de confederaciones hidrográficas.
Mientras el Ayuntamiento insiste en que se trata de medidas urgentes para proteger a la ciudad, desde los organismos de cuenca se viene señalando la necesidad de que cualquier intervención se realice con garantías técnicas y administrativas, al afectar a infraestructuras hidráulicas y al régimen de aguas.
Por el momento, no ha trascendido si la documentación levantada sobre el terreno derivará en requerimientos, expedientes o en una coordinación inmediata que permita acometer medidas más amplias. Entretanto, el objetivo prioritario sigue siendo el mismo: reducir el impacto de las inundaciones y evitar nuevos daños a los vecinos de Albacete.


