Manuel Serrano declara la emergencia en Albacete y acusa a la Confederación Hidrográfica del Júcar de inacción ante las inundaciones

El regidor eleva el Platemón a fase de emergencia, denuncia que la red de colectores está “en carga” por el caudal del canal de María Cristina y reclama a la CHJ que derive agua al trasvase tras enviarle tres cartas sin respuesta

El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ha declarado en la noche de este lunes la fase de emergencia del Plan Territorial Municipal (Platemón) ante la grave situación generada por la saturación de la red de saneamiento de la ciudad. En una comparecencia urgente, el regidor ha responsabilizado directamente a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) de no haber actuado pese a las tres advertencias formales remitidas por el Ayuntamiento desde el pasado viernes, tal y como ha adelantado El Digital de Albacete.

Serrano ha explicado que el origen del problema no está en las precipitaciones caídas en la capital, sino en los episodios continuados de lluvia registrados durante las últimas semanas en la Sierra de Alcaraz y en municipios como Alcaraz, Masegoso, El Jardín, El Robledo, Balazote o Lezuza. Según ha indicado, podrían haberse acumulado entre 400 y 500 litros por metro cuadrado en el último mes, un volumen que acaba canalizándose hacia Albacete a través del río Jardín y los canales de la Lobera y el Acequión hasta el canal de María Cristina.

La ciudad, inundada por el subsuelo

Aunque los canales no se han desbordado en superficie, el alcalde ha detallado que el elevado caudal sostenido en el tiempo ha provocado la saturación del canal de María Cristina —que discurre soterrado en parte de su trazado urbano—, impidiendo que la red de colectores vierta correctamente las aguas pluviales.

La ciudad cuenta con unos 350 kilómetros de colectores, de los cuales entre 100 y 130 kilómetros se encuentran actualmente en carga. La presión ha superado las válvulas antirretorno instaladas entre 2020 y 2021 para evitar el retorno del agua, lo que ha provocado que el caudal irrumpa en el subsuelo urbano y emerja por imbornales y sumideros.

“Es como llenar una piscina desde abajo hacia arriba”, ha ilustrado Serrano, quien ha insistido en que el agua está saliendo por garajes y viviendas incluso sin que haya llovido en la ciudad en los últimos días.

Las zonas más afectadas son puntos bajos como la confluencia de las calles Gabriel Ciscar, Obispo Tagaste, Alicante y Juan de Toledo, así como barrios como Imaginalia, parte de Cañicas, San Pablo, El Pilar, Industria y San Antonio Abad, cuyos sistemas de colectores están por debajo de la cota del canal soterrado. El agua que aflora, de color marrón, arrastra sedimentos procedentes del propio canal.

Viviendas afectadas y desalojos puntuales

El Ayuntamiento ha registrado inundaciones de hasta un palmo de altura en viviendas en planta baja y locales comerciales en calles como Letur, Paseo de la Cuba, Gabriel Ciscar (números 33 y 35), Obispo Tagaste, Alicante o Juan de Toledo, además del entorno de la antigua fábrica de harinas.

En el número 35 de la calle Gabriel Ciscar, dos personas han sido reubicadas tras anegarse su vivienda; rechazaron la opción de alojamiento hotelero ofrecida por el Consistorio y optaron por trasladarse con familiares.

Serrano ha reconocido que el achique continuo por parte de Bomberos y Policía Local resulta insuficiente mientras la red siga saturada, ya que el agua extraída puede trasladar el problema a inmuebles colindantes.

Tres cartas y una petición concreta

El alcalde ha mostrado durante la comparecencia las tres cartas remitidas a la CHJ. En la última, enviada a las tres de la tarde de este lunes, el Ayuntamiento solicita formalmente que se reduzca “con carácter de urgencia” la lámina de agua que circula por el canal de María Cristina, al considerar que la ciudad se encuentra en una “situación crítica”.

La propuesta municipal pasa por actuar aguas arriba, en el término de La Herrera, para derivar parte del caudal hacia el trasvase Tajo-Segura en el punto de cruce con el río Don Juan, o en cualquier otro que determinen los técnicos de la Confederación. Serrano ha recordado que en episodios similares en 2012 y 2013 se realizaron actuaciones de este tipo para aliviar el caudal que llegaba a la capital.

La CHJ, según ha relatado, habría aludido a cuestiones competenciales al señalar que el trasvase no depende exclusivamente del organismo del Júcar. El alcalde ha rechazado ese argumento: “No son momentos de dirimir competencias cuando podemos poner en peligro viviendas y personas”.

De la alerta a la emergencia

Ante la evolución del episodio y la falta de respuesta efectiva, el Ayuntamiento ha decidido elevar el Platemón de fase de alerta a fase de emergencia y comunicar la situación al 112 para que sea la Junta de Comunidades la que notifique formalmente a la Confederación la gravedad del escenario.

Serrano ha defendido que el canal de María Cristina fue concebido como un aliviadero puntual ante lluvias torrenciales, no como un cauce permanente durante días. “Si lo convertimos en un río continuo, inunda la ciudad por el subsuelo”, ha advertido.

El alcalde ha concluido reiterando que la única solución técnica viable pasa por impedir temporalmente que siga llegando agua a la ciudad hasta que los colectores se alivien, y ha insistido en su exigencia de una intervención inmediata por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar para evitar que la situación se agrave en caso de nuevas precipitaciones.

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Nacho Lopez

Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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