Querido paisano:
De nuevo te escribo desde lo alto de la Motilla del Acequión. Ahora que el frío aprieta, me viene a la memoria que, gracias al análisis de los restos carbonizados encontrados en el yacimiento, los estudiosos han podido concluir que el acopio de leña parecía estar planificado en tiempo y forma, aprovechando todas las partes de los árboles que presumiblemente formaban parte del bosque que perimetraba la laguna, y cuya madera era utilizada para las habituales tareas domésticas como cocinar y calentarse, pero también en la construcción de casas y cobertizos. La pregunta que sigue a continuación es obligada: ¿qué cantidad de descubrimientos permanecen aún al alcance de la mano bajo los estratos superpuestos de la Motilla, a la espera del necesario empuje y la complicidad de las Administraciones Locales?
Cambiando de tema, quizás no sepas que durante el último pleno municipal, nuestro querido alcalde aprovechó una moción sobre vivienda para jóvenes presentada por el grupo socialista, para obsequiar a la parroquia con un nuevo número de magia, sacándose de la manga el anuncio, esta vez sin el acostumbrado acompañamiento de tambores y fanfarrias, de la próxima creación de un Plan Municipal de Vivienda que se espera vea la luz dentro de un año, más o menos. Si, querido paisano, dentro de un año, que ya se sabe que las cosas de palacio van despacio.
Llámame mal pensado, pero me apuesto un euro a que su puesta de largo coincidirá en el tiempo con el anuncio de la presentación de su candidatura para las próximas elecciones municipales. ¿Coincidencia?, ni por asomo. Meditado, pensado y calendarizado. Y es que la Marca “S” es así, y su principal característica es no dar puntada sin hilo y aprovechar lo que sea con tal de darse lustre y autobombo. De hecho, y en un alarde de austeridad, para este fin ha cuadruplicado el coste de las redes sociales del Ayuntamiento.
Y eso que la mañana comenzó torcida, gracias al tono agrio al que nos tienen acostumbrados quienes ocupan la bancada del gobierno, que antes de entrar en materia, venga a cuento o no venga, y con la anuencia del señor Alcalde, suelen adornar sus discursos con un detalle pormenorizado de los vergonzosos casos protagonizados por altos cargos institucionales y/o orgánicos socialistas (de los que personalmente abomino). Convendría recordarle al concejal responsable de la cosa del urbanismo, que elevar el tono, ponerse faltón y añadirle sal y vinagre a la herida del otro, no ayuda a que se pueda construir más y más rápido, como debería ser su prioridad number one.
Coincidirás conmigo en que se trata de una forma curiosa de anunciar sus proyectos, que eso sí, es jaleada de inmediato por compañeros, simpatizantes y opinadores habituales al servicio de la causa, pero que seguro la criticarían si desde los bancos de enfrente se utilizara la misma táctica y se intercalasen entre párrafo y párrafo los 268 casos de corrupción en los que está implicado el PP, con un coste milmillonario para las arcas públicas, euro arriba o abajo. Y es que hay que ver lo que cuesta ver la viga en el ojo propio, y que fácil es adivinar la paja en el ajeno.
Pero volviendo al Plan anunciado que, según nos cuentan se irá implementando a lo largo de los próximos doce meses con las aportaciones de todo quisque, especialmente de la gente joven, y al que están invitados a sumarse de forma forzosa las Administraciones Central y Autonómica, ya que es sabido que no todo lo va a poder solucionar el pobre Ayuntamiento, aunque dicho sea de paso sea la Administración que más rápido puede poner suelo a disposición con el desarrollo de nuevos sectores urbanísticos o unidades de actuación y que además cuenta con la herramienta de la mercantil Urvial para la construcción de viviendas. Pero claro, teniendo en cuenta la parsimonia que se gasta el equipo de gobierno a la hora de construir, y la agilidad propia de la tortuga que le imprimen a la tramitación administrativa, habrá que tener mucha paciencia y poner varias rogativas, si queremos ver cumplidos algunos de los compromisos que figuren en el Plan en los próximos años.
Por cierto, quizás nuestra primera autoridad local, en el momento en el que decidió ponerle deberes al Estado y a la Comunidad Autónoma, olvidó, seguramente sin querer, que el Gobierno tiene aprobado un Plan Nacional de Vivienda con una dotación de 7.000 millones de euros entre las aportaciones nacionales y autonómicas y que el Presidente regional acaba de hacer públicas toda una batería de rebajas impositivas, beneficios fiscales y préstamos sin intereses para quienes adquieran una vivienda, que se complementa con otras medidas urbanísticas para liberar suelo de uso residencial. Una vez más el dato mató al relato.
Supongo que a estas alturas ya habrás adivinado que el Plan anunciado no es sino un trampantojo más a los que nos tiene acostumbrado el inquilino del despacho rectangular de la Casa Consistorial, y mucho me temo que su altura de miras en este tema no alcanza más allá de las medidas de una urna electoral, a saber 42x31x29 cms. Solo así se entiende el momento y el lugar elegido para anunciar la buena nueva, sabiendo como sabe, que en el presente mandato, y no se si también durante el siguiente, no será posible mover un esparto y mucho menos colocar una fila de ladrillos tras otra en ningún sitio. Y que conste que no se trata de una crítica malvada, solo me limito a resaltar lo que a mi juicio es una obviedad digna del mejor perogrullo de Quevedo.
Si no te gusta lo que ves, ya sabes lo que toca cuando toque.
PD. Al decir del Marqués de Vauvenargues, aquel que agrada con maestría, también puede ser un virtuoso del engaño.
Antonio Martínez

