Lo que comenzó como una simple fascinación infantil frente al televisor terminó convirtiéndose en una vocación de por vida. La música llegó a la vida de Pedro López Salas, pianista de Albacete, casi sin avisar, de la mano de unos dibujos animados, y desde entonces el piano se convirtió en el eje de su vida. Hoy, este joven pianista de Albacete recorre escenarios de medio mundo llevando su talento, su sensibilidad y el nombre de su ciudad por bandera.
Los dibujos animados de aquel gato y ratón que vivían entre continuas persecuciones y aventuras, Tom y Jerry, fueron determinantes, sin querer, en la vida del pianista de Albacete, Pedro López Salas. “Me encantaba cuando el gato tocaba el piano, era una cosa que me flipaba”, asegura López Salas, y comparte con El Digital de Albacete que “decidí que me quería dedicar a la música y se lo trasladé a mis padres. Y así, me empecé a dedicar a esto”. “A la semana de empezar supe que esto me llenaba y que me quería dedicar a esto el resto de mi vida”, señala.

Y desde entonces, Pedro López Salas no lo dudó y empezó a construir piedra a piedra, una trayectoria musical destacable a pesar de su juventud. Con 28 años el pianista se ha paseado por escenarios a lo largo de su carrera, conquistando escenarios con su música desde Madrid hasta Londres, Australia, China, Polonia o Alemania, entre otros. “Es un mundo difícil y cada vez más competitivo, pero estoy muy contento de estar donde estoy”, manifiesta. Eso sí, destaca que “a veces echo en falta el apoyo a la música clásica en España”.
De Albacete a Londres, Australia o China: la proyección internacional de Pedro López Salas
Por el momento, López Salas reside en Madrid, aunque regresa a Albacete con frecuencia, y a partir de ahí viaja para dar sus conciertos. “Terminé el máster en Londres”, manifiesta, y explica que en la actualidad continúa con sus estudios en la capital española, en la Escuela Superior de Música, Reina Sofía.
Durante su trayectoria, López Salas manifiesta que ha tenido la oportunidad de tocar en lugares como “Italia, Francia y Reino Unido, y más allá de Europa, en Sydney en Australia y en América en Texas”, manifiesta, y señala que “viajar abre la mente y tengo muchas suerte de poder hacer lo que amo y viajar haciendo lo que me gusta”. Del mismo modo, indica que no pierde de vista “mejorar cada día”, con la idea de y superarse a uno mismo “para que las cosas vayan a más y poder acceder a más conciertos”.

El pianista que nunca dejó de creer en su vocación y hoy emociona al mundo
Como proyecto a corto plazo, el pianista albaceteño tiene previstos algunos conciertos en Londres para el mes de febrero, y de cara a marzo “tengo tres conciertos en España”, indica. En la misma línea, manifiesta que en abril participará en el concurso Rubinstein, que tendrá lugar en Tel Aviv (Israel), “uno de los más importantes de piano a nivel mundial, y voy como la única representación española”, comparte el músico, que señala que “intentaré dejar el pabellón bien alto”. Además, hace unos meses también participó en el concurso Chopin en Varsovia (Polonia).
Pedro López Salas ha conseguido emocionar a toda la afición del Albacete Balompié con su versión del himno del Alba a piano. Una interpretación que ha emocionado a los albaceteños, ante el encuentro entre el Alba y el F.C. Barcelona que tuvo lugar este miércoles, 3 de enero. “Jugué en el Fundación Albacete de pequeño”, comparte López Salas entre risas, y señala que “fue un regalo que le quería hacer a mi ciudad y a mi equipo, de la mejor manera que sé, que es haciendo música”. “Le tengo mucho cariño a Albacete y estoy orgulloso de representar por el mundo, y ante este partido, me apetecía hacer algo, y qué mejor que el himno, que es algo que emociona mucho”, apunta, y confiesa que “me ha dado mucha alegría ver tanta gente que me ha escrito diciéndome que se le han saltado las lágrimas, y eso es un placer”.
Así, la historia de este pianista de Albacete demuestra cómo una vocación puede convertirse en una carrera consolidada a nivel internacional construida con esfuerzo, pasión y talento. Desde aquel piano animado de los míticos Tom y Jerry hasta los grandes escenarios del mundo, el pianista albaceteño sigue llevando el nombre de su ciudad allá por donde va, sin perder un ápice de autenticidad en cuanto a sus raíces se refiere, ni la emoción de tocar para los suyos, capaz de emocionar a su ciudad natal con su talento.

