Los vecinos, hartos del peligro diario en esta zona de Albacete: «Va a pasar una desgracia»

Denuncian la circulación de vehículos en una calle peatonal donde juegan niños y pasean personas mayores

Los vecinos de la calle peatonal Hermanas Mirabal, ubicada frente a la residencia Vital Parque de Albacete, denuncian una situación que aseguran que se repite «desde hace años» y que, lejos de solucionarse, va a más. Allí se ha convertido en algo habitual la circulación y el aparcamiento diario de vehículos, en una vía donde está terminantemente prohibido el tráfico rodado.

Tal y como explican a El Digital de Albacete, a la entrada y salida de esta calle existe la señal R-100, que prohíbe la circulación de cualquier tipo de vehículo. Sin embargo, «nadie la respeta». Coches e incluso camiones de gran tonelaje acceden a diario a esta vía peatonal, llegando a contabilizarse hasta 15 vehículos estacionados simultáneamente, especialmente en horario de comidas, entre las 13:00 y las 15:00 horas.

Foto: cedida

Los vecinos apuntan a la afluencia de clientes de un restaurante situado en el lugar como uno de los principales focos del problema. «En vez de buscar aparcamiento en el barrio, muchos coches se suben directamente a la acera y aparcan en la calle peatonal como si fuera un parking», relatan.

Riesgo constante para los niños

La preocupación vecinal va mucho más allá de una simple molestia. En la zona juegan habitualmente niños, circulan familias y personas mayores, lo que convierte esta práctica en un peligro real.

«Ha habido frenazos bruscos porque los niños estaban jugando con una pelota o en bicicleta, y han estado a punto de atropellarlos. Tú confías porque es una zona peatonal y te puedes llevar un susto enorme», explica uno de los vecinos. También denuncia que algunos conductores, incluidos repartidores, circulan a gran velocidad, «como si fuera una autovía».

La tensión ha llegado incluso a enfrentamientos verbales. «Hemos tenido problemas con personas que aparcan ahí y que, cuando les dices que no se puede, llegan a encararse contigo delante de los niños», asegura.

Foto: cedida

Daños en el mobiliario urbano 

Además del riesgo para las personas, los vecinos denuncian el destrozo continuado del mobiliario urbano. Bancos, papeleras y farolas han sido golpeados y arrancados del suelo por los vehículos al maniobrar en una zona con escasa visibilidad.

«Antes había dos bancos y dos papeleras. Ahora no hay nada. Incluso se ven los agujeros de los tornillos en el suelo», explican. Una farola llegó a caer tras el impacto de un camión y no ha sido repuesta, lo que, según los vecinos, facilita aún más que los coches sigan aparcando.

Las reclamaciones se han trasladado al Ayuntamiento a través de los canales municipales, incluso aportando imágenes de Google Maps donde se aprecia cómo en marzo de 2024 el mobiliario aún estaba intacto. La respuesta, según denuncian, ha sido insuficiente. «Reponen una papelera y a los pocos meses vuelve a desaparecer por los golpes. No hay una solución definitiva».

Foto: cedida

Sin soluciones duraderas

Los vecinos reconocen la labor de la Policía Local, que acude cuando es requerida, pero señalan que su actuación es meramente disuasoria. «En cuanto llega, se produce una avalancha de gente saliendo del restaurante para retirar los coches. Al día siguiente vuelve a pasar lo mismo», dicen.

En muchas ocasiones, además, las llamadas coinciden con horarios de máxima carga policial, como la salida de los colegios. «Entendemos que no puedan venir siempre. No culpamos a la Policía, sino a la falta de responsabilidad de quienes aparcan ahí», añaden.

Ante esta situación, los vecinos reclaman medidas efectivas y permanentes. La principal, la instalación de bolardos que impidan físicamente el acceso de vehículos a la calle peatonal. También proponen redistribuir bancos y papeleras para dificultar el aparcamiento indebido.

«Estamos hartos. No podemos sentarnos, no hay papeleras, los niños corren peligro y nadie pone una solución real. Esto no es una molestia, es un problema de seguridad», concluyen.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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