En los pasillos interiores del Carlos Belmonte, lejos del ruido de la grada y del foco del césped, se vivió este martes un momento de los que explican el fútbol más allá del marcador. En los prolegómenos del Albacete–Barcelona, Fermín López y Alberto González volvieron a unir sus caminos, ahora como rivales, en un reencuentro cargado de afecto y significado.
El propio Albacete Balompié lo quiso subrayar en redes sociales con un mensaje que resume lo que se respiró en ese instante: “¡Cuánto han aprendido el uno del otro! Fermín López y el emotivo reencuentro con Alberto González y su cuerpo técnico”. Un guiño directo a una historia compartida que nació lejos de los grandes escenarios y que hoy se reencuentra en una noche copera de máxima expectación.
¡Cuánto han aprendido el uno del otro!🥹
— Albacete Balompié 🤍 (@AlbaceteBPSAD) February 3, 2026
Fermín López y el emotivo reencuentro con Alberto González y su cuerpo técnico🫂 pic.twitter.com/ldYd0nz5eZ
De Linares al gran escaparate: el capítulo que les marcó
Para entender la emoción del momento hay que viajar a la temporada 2022-2023, cuando Fermín salió a buscar minutos y oficio en una cesión al Linares Deportivo. Allí, con Alberto González al mando, el centrocampista encontró algo más que continuidad: un ecosistema perfecto para crecer, asumir responsabilidad y convertirse en determinante.
En Linares, el joven no solo sumó partidos: se ganó un rol, apareció en zonas de llegada y firmó números que llamaron la atención por su impacto, un rendimiento que terminó abriéndole de nuevo la puerta de la élite. Ese “punto de cocción” en Primera RFEF fue, para muchos, el trampolín que aceleró su madurez competitiva y su confianza.
Hoy, ya asentado en el primer plano del Barça, Fermín llega al Belmonte con otra etiqueta: la de futbolista consolidado, con goles y peso en el equipo que dirige Hansi Flick. Pero el gesto previo al partido recordó que, antes de todo eso, hubo un vestuario en Linares y un entrenador que supo empujarle en el momento adecuado.
Una noche de Copa con historia alrededor
El reencuentro se produce, además, en un contexto muy especial para el club manchego: el Albacete afronta unos cuartos de final de Copa del Rey que han disparado la ilusión tras eliminar al Real Madrid CF el 14 de enero, un hito que ha convertido esta eliminatoria en una cita señalada para la ciudad.
Y por eso el instante en las entrañas del estadio tuvo algo de símbolo: el fútbol que une etapas, la memoria de los caminos compartidos y la certeza de que, por muy diferente que sea el presente, hay vínculos que no se borran con un cambio de camiseta.


