El Albacete Balompié ya tiene once para recibir al FC Barcelona en el Estadio Carlos Belmonte, en un cruce marcado por la exigencia competitiva de los cuartos de final de la Copa del Rey y por el contexto emocional de una noche grande en Albacete. Con el estadio como factor y el componente de “todo o nada” propio del torneo, el equipo de Alberto González plantea un partido de resistencia, orden y aprovechamiento de cada detalle.
El once inicial del Albacete
Lizoain; Lorenzo, Javi Moreno, Javi Villar, C. Neva, Dani Bernabéu; Pacheco, Meléndez, Capi, Agus Medina; Antonio Puertas.
Suplentes: Mariño, Gámez, Velilla, Vallejo, Jogo, Valverde, Obeng, Jefte y Lazo.

Las claves del plan de Alberto González
El técnico mantiene su hoja de ruta: defensa de cinco para proteger el carril central y reducir espacios por dentro ante un rival que acostumbra a castigar entre líneas. La principal novedad estratégica está en la decisión de dejar a Vallejo en el banquillo, mientras insiste de nuevo con Capi y Bernabéu en la zona de trabajo, buscando piernas para sostener la presión y salida cuando se pueda.
En ese dibujo, Agus Medina vuelve a asumir el rol de “todocampista”: ayuda en la base, llega para ofrecer continuidad y aparece en apoyos exteriores cuando el equipo necesita respirar. Arriba, la apuesta es Antonio Puertas como referencia para estirar al bloque, atacar el espacio y ofrecer una salida directa en los momentos de repliegue.
También hay lectura de mercado: de los fichajes invernales, solo Obeng entra en la convocatoria y arrancará desde el banquillo, una señal de continuidad en el once tipo para una cita de máxima exigencia.
El contexto del partido
La noche reúne todos los ingredientes clásicos de la Copa: el favoritismo del Barcelona, la presión de un cruce que no admite error y un Albacete Balompié dispuesto a convertir el Estadio Carlos Belmonte en un escenario incómodo, con ritmo alto, duelos y balón parado como vías para igualar fuerzas. Enfrente, el Barcelona llega con la obligación de imponer jerarquía y evitar que el encuentro se alargue en incertidumbre. En ese pulso, el Albacete se presenta con un once diseñado para competir desde el orden… y buscar su momento.


