La cuenta atrás para la gran cita copera ya se vive en la calle. A las 10.30 horas de este martes, cuando todavía faltaba un largo tramo para el pitido inicial, ya había aficionados apostados a las puertas del Hotel Bossh Alicia, cuartel general del FC Barcelona en Albacete en las horas previas al partido de esta noche, pendientes de la llegada de la expedición azulgrana y de poder ver de cerca a las principales figuras del equipo dirigido por Hansi Flick.

El Barcelona llegará a Albacete a eso de las 12.30 horas
Según la hoja de ruta del club, el conjunto catalán tiene previsto aterrizar en el Aeropuerto de Albacete en torno a las 12.30 horas, aproximadamente. El trayecto aéreo desde Barcelona apenas se extenderá durante algo más de 60 minutos, de ahí que, desde una hora antes incluso de que el equipo despegara, ya hubiera seguidores aguardando en el exterior del hotel de concentración, en un goteo constante de camisetas, bufandas y móviles listos para inmortalizar el momento.

La imagen resume el clima que envuelve la eliminatoria: ilusión desbordada y expectación máxima en la capital albaceteña ante una noche que puede quedar marcada en el calendario del fútbol local. Los aficionados se muestran ávidos de contemplar de cerca a las jóvenes estrellas y a los nombres propios del vestuario azulgrana: Lamine Yamal, Fermín López, Pau Cubarsí, Ferran Torres y el resto de un plantel que convertirá, por unas horas, el hotel en epicentro de la ciudad a pesar de estar a las afueras y en un polígono industrial.

El Hotel Bossh Alicia, el cuartel general del FC Barcelona en Albacete
Tras tomar tierra, la expedición se trasladará en autobús al hotel, donde está previsto que el equipo almuerce, descanse y realice la última puesta a punto antes de poner rumbo al estadio a última hora de la tarde. La escena, sin embargo, ya estaba encendida desde primera hora: un recibimiento anticipado que ha ido creciendo conforme avanzaba la mañana.

El partido de esta noche, en el Carlos Belmonte, pone en juego una plaza en las semifinales de la Copa del Rey. Se trata de una eliminatoria a partido único, un formato que multiplica la tensión y reduce el margen de error: lo que ocurra en 90 minutos —o en la prórroga y los penaltis si fuese necesario— decidirá quién sigue soñando con el título.

Gran ambiente en Albacete
Albacete afronta la jornada con el ambiente de las grandes ocasiones. La presencia del Barcelona transforma la ciudad y convierte cada detalle —del aeropuerto al hotel, del trayecto en autobús a los accesos al estadio— en parte del acontecimiento. Mientras el equipo prepara su desembarco a mediodía y su posterior concentración, en la calle ya se percibe ese nervio previo de los días especiales: aficionados que se organizan, familias que se acercan con niños, grupos de amigos que apuran la mañana con la vista puesta en la noche.

Con el reloj avanzando hacia la llegada del Barça y el Belmonte preparándose para su cita, Albacete vive una jornada de Copa en estado puro: madrugar para esperar en un hotel, contar las horas para el pitido inicial y sentir que, por una noche, la ciudad entera forma parte del partido.
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/ Fotos: Miguel Fuentes /


