En torno a las 19.00 horas está previsto que el FC Barcelona ponga rumbo al Carlos Belmonte y abandone su hotel de concentración. Desde primeras horas de la tarde y esperando ese momento, decenas de aficionados se congregan ante las puertas del Hotel Bossh Alicia.
El Barcelona podría cambiar sus planes para salir de su hotel en Albacete
Sin embargo, el FC Barcelona estudia un cambio de última hora en su protocolo de salida del hotel de concentración: que los futbolistas abandonen el recinto ya montados en el autobús del equipo y no accedan al vehículo en plena calle, como estaba previsto inicialmente. El objetivo es reducir al mínimo el contacto visual y la exposición a los seguidores congregados a las puertas del alojamiento, un escenario que el cuerpo técnico considera potencialmente distractor en la antesala del partido de esta noche.
Así las cosas, la posibilidad que se maneja con más fuerza pasa por reorganizar la logística para que la plantilla se suba al autocar dentro del perímetro del hotel o en una zona reservada, evitando así el habitual pasillo exterior entre aficionados, cámaras y teléfonos móviles. Se trata de una medida que, de confirmarse, cambiaría un ritual cada vez más habitual en las concentraciones: el momento de la salida como punto de encuentro —y de presión— entre plantilla y afición.
La decisión, en cualquier caso, responde a una idea muy concreta del entrenador, Hansi Flick, y de su equipo de trabajo: blindar la preparación emocional del grupo y reducir cualquier estímulo que pueda desviar la atención. Fuentes internas indican en que no se trata de un gesto hacia la afición, sino de una cuestión estrictamente competitiva. Máxima concentración es el mensaje que se ha trasladado internamente, con la convicción de que los minutos previos al desplazamiento hacia el estadio forman parte del propio partido.
Contraste evidente en la llegada a Albacete y la salida al hotel
El contraste con lo vivido a la llegada sería evidente si se confirman estos hechos. Tanto el desembarco en el aeropuerto como el posterior traslado al hotel se desarrollaron en un ambiente distendido, sin tensión aparente y con una rutina relativamente cómoda para los jugadores. Sin embargo, el técnico alemán quiere cambiar el tono en las horas decisivas: pide que el equipo salga “con el cuchillo entre los dientes”, en el sentido figurado de asumir desde ya un estado de máxima activación competitiva, sin concesiones a la distracción ni a lo accesorio.
La escena que se pretende evitar es conocida: jugadores que se detienen, saludos rápidos, alguna sonrisa, un gesto a un aficionado, y una cadena inevitable de fotos y grabaciones que, aunque breve, rompe la cápsula de concentración. En un contexto de expectación alta, cualquier paso extra a la vista del público puede multiplicar el ruido externo. Por eso, la idea de salir ya instalados en el autobús se contempla como un modo de conservar el foco y controlar el entorno.
Si finalmente se ejecuta el cambio, el titular de la jornada quedará confirmado en los hechos: el Barcelona podría cambiar sus planes para salir del hotel. Un ajuste pequeño en apariencia, pero cargado de intención. Porque, cuando llega la hora de la verdad, el equipo quiere que el trayecto empiece con una consigna clara: menos miradas fuera, más partido dentro.
Todas las fotos, en El Digital de Albacete
A continuación pueden ver una galería de fotos de aficionados esperando para despedir al FC Barcelona cuando el autobús ponga rumbo al Carlos Belmonte de Albacete.
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/ Fotos: Miguel Fuentes /


