El FC Barcelona afronta una nueva eliminatoria de la Copa del Rey ante el Albacete Balompié, un rival que evoca dos nombres capitales en la historia reciente del barcelonismo: Andrés Iniesta y Leo Messi. Ambos mantienen vínculos imborrables con el conjunto manchego y protagonizaron, desde escenarios distintos, capítulos fundacionales de su leyenda con la camiseta azulgrana.
En la antesala del cruce copero —correspondiente a los cuartos de final— el recuerdo de Iniesta y Messi vuelve a escena como antesala simbólica del reto del equipo dirigido por Hansi Flick en la temporada 2025/26.
De Fuentealbilla a La Masia
La relación de Iniesta con Albacete fue la primera en trazarse. Natural de Fuentealbilla (Albacete), el centrocampista llegó con apenas 12 años a La Masia procedente de las categorías inferiores del club manchego. Aquel paso marcó el inicio de una trayectoria excepcional que lo convertiría en uno de los mejores centrocampistas de la historia del fútbol.
Iniesta defendió al primer equipo del Barça durante 16 temporadas, entre 2002 y 2018, periodo en el que conquistó 32 títulos. Su palmarés incluye cuatro Ligas de Campeones, en todas ellas con protagonismo decisivo: desde París 2006, donde cambió el rumbo del partido tras ingresar desde el banquillo, hasta los títulos de 2009, 2011 y 2015, formando un centro del campo legendario junto a Xavi Hernández y Sergio Busquets.
El primer gol de una era
El otro gran vínculo azulgrana con Albacete lleva la firma de Messi. El 1 de mayo de 2005, en el Spotify Camp Nou, el argentino marcó ante el conjunto manchego su primer gol oficial con el primer equipo del Barça. Tenía 17 años y 10 meses y se convertía entonces en el segundo jugador más joven del club en anotar en Liga, registro que con el tiempo superarían futbolistas como Gavi o Lamine Yamal.
La acción quedó grabada en la memoria colectiva: pase picado de Ronaldinho y definición sutil por encima del portero para sellar el triunfo. Aquel tanto fue el punto de partida de una carrera irrepetible, coronada con 35 títulos y un sinfín de récords, entre ellos el de máximo goleador histórico del club.
Así, el duelo ante el Albacete no solo representa un nuevo desafío competitivo para el Barcelona, sino también un viaje a los orígenes de dos leyendas que marcaron una época y cuyo legado sigue muy presente en la memoria azulgrana.

