Querido paisano:
Una semana más me siento a escribirte desde un rinconcito de la muralla que circunvalaba la Motilla del Acequión, y que desgraciadamente el inexorable paso del tiempo ha ido desmoronando en alguno de sus puntos, que espero que más pronto que tarde puedan ser afianzados al completo para evitar nuevos derrumbes, gracias a la inestimable colaboración de los trabajadores del Plan de Empleo, y más ahora que acabamos de celebrar el cuarenta aniversario del inicio de las investigaciones arqueológicas en la Motilla allá por 1985. Mucho ha llovido desde entonces, y más en las últimas semanas, y ahí seguimos, reclamando un mayor interés de nuestras autoridades locales en la recuperación de este yacimiento arqueológico exclusivo de la Mancha.
Y esto sí que sería un hecho histórico de primer orden. Seguro que mucho más que el número de plantas que salpican el Paseo de la Libertad, que, conociendo el percal que se gastan en la planta noble de la Casa Consistorial, seguro que alguien ya las ha mandado contar y buscar alguna correspondencia para luego presumir de haber batido algún récord del mundo mundial.
Por si te preguntas qué tiene que ver el título de esta misiva con lo que acontece en estas tierras, es porque quizás no sepas que el inefable presidente nacional del Partido Popular, a saber, el señor Feijoo, por lo menos en los ratos en los que la emperatriz madrileña no le marca el paso, ha llevado a los suyos a votar en contra de la revalorización de las pensiones, con el peregrino argumento de que en una misma votación se estaban mezclando churras con merinas. Ya ves tú el dislate.
¿Que como es eso posible?, pues muy sencillo. Es de sobra conocido que al PP eso de mezclar peras con manzanas, como que no le va mucho. Pero es que en este caso ni siquiera se trata de eso; la cosa va de que tampoco le gusta que en un mismo cesto (léase decreto), se intercalen manzanas de diferentes variedades (léase propuestas que conforman el escudo social). A no ser, claro, que su prioridad no sean las manzanas, es decir, la protección de aquella parte de la ciudadanía que más necesita del apoyo de los poderes públicos cuando pintan bastos.
Los portavoces populares habituales y su pléyade de seguidores en tertulias, artículos y editoriales, andan buscando hasta debajo de las piedras argumentos que justifiquen su negativa a que los casi diez millones de pensionistas que estamos registrados en el suelo patrio, veamos revalorizado nuestro medio de vida. Y ya puestos a elucubrar, invertir la carga de la prueba y echarle la culpa al gobierno por el disparate cometido, que para eso está.
Y si ya resulta verdaderamente complicado oponerse a esta mejora, también lo es decir que nones al resto de medidas que se incluyen en el Decreto, y que en su conjunto conforman el llamado escudo social con el que el Estado pretende proteger a los más débiles frente a los desahucios para hogares vulnerables, aliviar las situaciones de vulnerabilidad social y económica en el ámbito de la vivienda y del transporte, mantener el bono energético para consumidores domésticos que no pueden hacer frente a las elevadas facturas, prorrogar el SMI mientras se negocia un nuevo acuerdo que lo amplíe, además de otras medidas fiscales y ayudas ante situaciones de emergencia como la DANA o los incendios. Y por último, pero no menos importante, para que las Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Diputaciones cuenten con más recursos para hacer frente a sus compromisos con la ciudadanía. Y luego aún tienen el cuajo de exigir al Gobierno una mayor implicación y apoyo al resto de Administraciones. Hay que tener valor.
Pues a todo ese paquete es al que se opone la derecha, la ultraderecha y los independentistas catalanes, cada uno con su copla, pero con la misma música. Igual es porque hay un exceso de datos que a más de uno se le hace cuesta arriba leer, porque a VOX lo único que le vale es que cuanto peor para la mayoría mejor para ellos, caiga quien caiga, porque a los de Junts les preocupa más que Alianza Catalana les coma la tostada que el bienestar de los pensionistas catalanes, o quizás porque a Dani el de Desokupa, no se le haya dejado meter baza en la redacción del Real Decreto. Todo vale con tal de que el Gobierno pierda una votación y a los demás, a la sufrida ciudanía… pues eso, ajo y agua. Y si levantas la voz en el Congreso ante este atropello te expulsan, y si no que se lo pregunten a Feli.
Y cuando esto se solvente, que se arreglará de una manera o de otra, esperemos que sea pronto por el bien de todos, ya vendrán luego a pedirnos el voto prometiendo el oro y el moro los mismos que ahora nos niegan el pan y la sal, y además tratándonos con desdén, porque justificar su negativa en que el Decreto favorece las ocupaciones ilegales de viviendas, es mentir descaradamente y, además, a sabiendas de que se está mintiendo, ya que la protección ante los desahucios solo opera cuando el arrendatario posee más de 10 viviendas. Y para hacer más verídica la mentira, también se les ha olvidado mencionar que existe un fondo adicional al servicio de estos para cuando se de tales situaciones.
Y así con todo. Así que no es de extrañar que cada vez seamos más los que acordándonos de Tom Hanks en Apolo 13, repitamos aquello de Houston, tenemos un problema… pero es con el PP.
Si no te gusta lo que ves, ya sabes lo que toca cuando toque.
P.D. Que no te engañen, aquel que te hace sufrir con el argumento de que es por tu bien, solo lo hace en su propio beneficio.
Antonio Martínez

