El problema de la vivienda irrumpió en el pleno del Ayuntamiento de la capital el pasado jueves a través de una moción presentada por el grupo socialista. El equipo de Gobierno – el PP en el Ayuntamiento de Albacete– sorprendió con el anuncio de un Plan Integral de Vivienda para la ciudad. Fue el propio alcalde Manuel Serrano, quien tras producirse el debate a la moción socialista trasladó lo que se pretende hacer.
Fue, sin duda, la jugada maestra de la mañana. Una jugada política, un envite estratégico –como se quiera denominar– con el que el equipo de Gobierno respondió a la iniciativa socialista. El PSOE, con su concejal más joven, Diego Aroca, puso voz a una moción centrada en las dificultades de acceso a la vivienda para los jóvenes. La réplica no se limitó a ese marco: fue el anuncio de un Plan Integral.
Los que quieren saber ya el número de viviendas del Plan, el presupuesto, lugar, plazos, es, quizá, porque se han quedado descolocados o fuera del foco.
Todo llegará. Lo relevante es que el compromiso existe y habrá Plan.
Y ahí está la clave del debate. Reducir el problema de la vivienda exclusivamente al ámbito juvenil supone quedarse a medio camino. Es evidente que los jóvenes padecen de manera especialmente intensa esta situación, pero el acceso a una vivienda digna es un problema transversal que afecta a amplias capas de la población. Otra cuestión distinta –y razonable– es que dentro de ese Plan Integral los jóvenes cuenten con un protagonismo especial y medidas específicas adaptadas a su realidad.
El concejal del ramo, Julián Garijo, con un tono pausado, –sin levantar la voz, pero tampoco bajarla– hizo un repaso minucioso por los distintos casos de corrupción, episodios de acoso y controversias que en estos momentos tienen al PSOE contra las cuerdas en la política española. No dejó títere con cabeza. Fueron apareciendo uno tras otro los nombres propios que hoy pesan como una losa sobre el partido socialista.
Es muy recomendable escuchar ese fragmento –si a alguien le apetece–, disponible en algunos medios y también aquí mismo, en El Digital de Albacete. Habrá, sin embargo, quien haya pasado de largo por ese rifirrafe, pese a que fue, probablemente, el momento más intenso y, paradójicamente, el más interesante del pleno en lo que a contenido político y propuestas se refiere.
Imagino que en las filas socialistas se quedarían a cuadros ante el desenlace. Todo apuntaba a que el PP votaría en contra; parece que lo daban por hecho. Sin embargo, se encontraron con un sí a una moción que, en realidad, resultaba bastante pobre y que parecía concebida únicamente para poner en un aprieto al alcalde. Lejos de ello, no solo salió airoso, sino que les dio la razón…añadiendo dos huevos duros más al plato: un Plan Integral de Vivienda para Albacete.
Ahora toca pasar de las palabras a los hechos. En un plazo razonable –un año, por ejemplo– la ciudad debería empezar a ver grúas por decenas, levantando viviendas de distinto tipo y destinadas a diferentes perfiles sociales. Hasta ahora, el PP municipal ha llegado, probablemente, hasta donde ha podido; puede decirse que ha cumplido con los deberes que estaban a su alcance. No obstante, la política de vivienda exige la implicación coordinada de todas las administraciones, aunque luego todos quieran salir en la foto a la hora de cortar la cinta.
Soluciones hay, y el margen para actuar también. Lo que se echa en falta es rapidez y liderazgo político. Resulta llamativo que un asunto tan sensible como el de la vivienda no haya sido encabezado directamente por el portavoz socialista, más aún si, como parece, será el candidato del PSOE a la alcaldía. No se trata de cuestionar el papel de Diego Aroca –que hizo lo que su grupo le encomendó–, sino de constatar que la iniciativa se quedó corta. El contundente rapapolvo político del PP debería servir, al menos, como motivo de reflexión en las filas socialistas.
El PSOE municipal ganaría más sumándose o respaldando ese Plan del equipo de gobierno, una vez se conozcan más detalles, que permaneciendo al margen y actuando de oídas. Tanto el Gobierno de España como la Junta de Comunidades tienen mucho que decir y aportar, siempre que el proyecto se desarrolle por el cauce adecuado.
He escuchado por ahí que el concejal del PP Julián Garijo insultó con la aquiescencia del alcalde. No escuché tales insultos, la verdad, sí estuvo contundente refrescando la memoria con los casos que todo el mundo conoce.
Si ahora no se puede hablar de Ábalos, Koldo, Salazar, tito Berni o Montoro, que lo digan claramente y nos ponemos a hablar de la COPA del Rey o de los cursos de macramé de la Universidad Popular.
Por lo demás, la propuesta de CURBA que puso de acuerdo a todos los grupos políticos y leyeron una declaración institucional. Lo de ponerse otra vestimenta, entiéndase camiseta, del color que sea, para ir al pleno, cuando se reivindica algo, a mí no me gusta, lo veo innecesario. Ni verde, ni azul, ni roja. La propuesta de la asociación es sensata y está bien formulada. “Reclamamos una movilidad con alma” dijo la portavoz Inma Guirado Lara.
VOX, por su parte, se defiende bien. Están en un buen momento político y, a la vista de los resultados de Extremadura y de las expectativas en Aragón, se les nota crecidos. No sin motivo. De hecho, su portavoz, Lorena González, tuvo que recordar a la bancada de izquierdas algo que no es menor:” ¿qué tiene que ver el racismo y el machismo con la vivienda?”. Serán como sean –como todos–, pero a menudo se les cuelgan sambenitos que no vienen a cuento ni ayudan al debate. Además, como algunos medios, bastantes, no les dan cabida en sus espacios, dicen que han dicho lo que muchas veces no han dicho.
Me pareció escuchar: “se ha robado más dinero que el que se ha invertido en vivienda”. El pleno por momentos tuvo sus momentos más calientes.
Otra frase, si no recuerdo mal, de la portavoz de VOX, a cuenta de la moción de la vivienda: “los que han provocado el problema vienen ahora de salvadores”.
Otra frase de Julián Garijo, dijo que copiada a un amigo: “con esta moción nos la han dejado votando”.
Poco más dio de sí el Pleno. Unidas Podemos, como siempre, insistió en la creación de los Consejos Municipales. Hablaron de tres: deportes, cultura y pedanías. Pienso lo mismo siempre que se plantean este tipo de cuestiones. Percibo buena fe en la propuesta de la concejala de la formación, Nieves Navarro, pero la proliferación de más consejos, más estructuras y más órganos –chiringuitos, dicho sin acritud– en un municipio con un gobierno elegido democráticamente me parece innecesaria.
Existen ya las asociaciones de vecinos y muchas otras entidades; lo que los políticos suelen denominar el “rico tejido asociativo”. Rico será, pero después llegan las peticiones de subvenciones, las ayudas, la necesidad de más personal y, en consecuencia, más gasto público.
Soy un firme defensor del asociacionismo sin ayudas, de la autonomía real, de la financiación cero. No para debilitarlos ni condenarlos, sino precisamente para garantizar su independencia y su capacidad crítica.
El Ayuntamiento en pleno, con todos sus concejales, es el órgano que hemos elegido democráticamente. A ellos hay que pagarles para que trabajen, y no seré yo quien diga que no lo hacen. Cuidado, no todas las asociaciones son lo mismo, tengo tres o cuatro en la cabeza que, sí deben recibir ayudas, pero el resto cuando menos hay que darle una vuelta.
Luego, con tanto consejo y tanta estructura paralela no avanzamos. Mientras tanto, los temporeros siguen instalados en la carretera de las Peñas sin que apenas se hable de ellos; lo jóvenes continúan sin acceso a la vivienda; con el SMI muchas familias no llegan a fin de mes, y así un largo etcétera de problemas reales que siguen sin resolverse.
A modo de conclusión: la izquierda de la izquierda puede –y quizá deba– tener un espacio político, pero insistir en determinadas mociones y planteamientos corre el riesgo de alejarlos de la gestión práctica y, llegado el caso, de dejarlos fuera del Ayuntamiento en las próximas elecciones.
Leonor Gallardo, es investigadora en ciencias de la actividad física y del deporte, además es albaceteña. Antes como vicerrectora en la Universidad de Castilla-la Mancha y ahora en otras tareas es incansable en su trabajo y no para de moverse de un sitio para otro. Tras recibir distintos reconocimientos, ahora ha sido nombrada Académica Numeraria de la Academia de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de España (ACAFDE). Desde ahí seguirá contribuyendo al desarrollo y fortalecimiento de las ciencias de la actividad física y del Deporte en nuestro país. ¡Enhorabuena!
Hace poco llevaron a la televisión (La Sexta) a un maquinista de Albacete jubilado. Está muy bien y son muy libres de llevar a quien quieran, tan solo faltó un detalle importante: indicar que es, al parecer, delegado de transportes de Izquierda Unida en Castilla-La Mancha. Así entenderíamos mejor cuando dijo el interviniente que el accidente ferroviario también es achacable al cambio climático.
En la 1 de TVE Intxaurrondo “preguntó” al ministro de Transportes, Oscar Puente. El entrecomillado es pertinente. Esta fue una de las intervenciones: “Después de esta semana negra, ministro, el PP ha pedido su dimisión, basándose, subrayaba usted, en un bulo manifiesto, grotesco, publicado por el diario El Mundo. ¿Cómo hacen frente a la campaña de intoxicación en marcha?
La escena ilustra a la perfección el nuevo género televisivo; la pregunta con editorial incorporado. Adjetivos servidos, culpables señalados y relato cerrado antes de que el entrevistado abra la boca. El ministro no tuvo que defenderse; bastó con seguir el guion. Así está el panorama. No se fiscaliza al poder, se le escolta. Todo se presenta con la solemnidad de quien todavía espera que el espectador confunda esto con periodismo. Ocurre más de lo que parece.
Arturo Pérez Reverte y Jesús Vigorra han calificado a David Uclés de “sectario e ignorante” ante su sonado plantón en las jornadas de las Letras en Sevilla.
Yo que había comprado y comenzado a leer el libro de Uclés “La Península de las casas vacías” he tomado la decisión de dejarlo aparcado y porque voces de la izquierda muy respetables han llegado a calificar el libro de ristra de tonterías. El escritor dice que se retira de un evento sobre la Guerra Civil por la presencia de Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. Cada vez se admite menos la pluralidad, el contraste de pareceres, escuchar cuantas más voces mejor. De todos se aprende algo. Pues no: está cuajando la división, la polarización y el enfrentamiento.
Cuatro mendrugos se atan al simplista “estás conmigo o contra mí”. No se darán cuenta que aquí hay mucha gente normal a la que le gusta escuchar a todos, poder discutir y cada cual sacar sus propias conclusiones. Pues no, estos paletos mediocres, no admiten la disidencia.
Julián Marías, filosofo, escribió sobre el resultado de la guerra civil española de 1936: “ los justamente vencidos; los injustamente vencedores”. Ambos bandos, dada las circunstancias y carácter de su victoria.
Fraga y Carrillo si podían hablar, pero Uclés y Aznar no. Así nos va. Eso no es progreso, es empobrecimiento intelectual.
Ángel Calamardo
X: @AFCalamardo


