España se encuentra este miércoles bajo la influencia de la borrasca Kristin, un fenómeno «pequeño pero muy profundo» que está dejando un episodio de tiempo adverso marcado por fuertes rachas de viento, lluvias intensas, temporal marítimo y nieve en cotas relativamente bajas, según ha explicado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo.
Kristin atraviesa la Península de oeste a este con rapidez, pero con intensidad suficiente como para provocar rachas de viento muy fuertes e incluso huracanadas en algunos puntos, lo que ha llevado a AEMET a advertir del riesgo de caída de objetos, ramas o árboles, especialmente durante la tarde y la noche de este miércoles.
Nieve desde 600 metros
La entrada de aire frío asociada a la borrasca ha permitido que la nieve aparezca desde cotas de entre 600 y 800 metros en el norte y el centro peninsular, aunque la cota irá subiendo a lo largo de la tarde. No obstante, la combinación de nieve y viento puede dar lugar a ventiscas que reduzcan notablemente la visibilidad, complicando la circulación. Por ello, desde AEMET insisten en la importancia de consultar el estado de las carreteras antes de viajar.
Desde Meteored han señalado que la cota de nieve subirá de forma progresiva, provocando que muchas de estas precipitaciones se transformen en lluvia en varias capitales, aunque los avisos meteorológicos seguirán activos hasta la tarde, por lo que recomiendan extremar la precaución en los desplazamientos.
Este miércoles ciudades como Ávila y Madrid han amanecido cubiertas de blanco, mientras que León, Palencia y Burgos han registrado acumulaciones ligeras pero visibles. El intenso frío está dificultando el deshielo, aumentando el riesgo de placas de hielo. También se han producido nevadas débiles y muy localizadas en ciudades del interior como Cuenca, Albacete y Teruel, sin incidencias destacables hasta el momento.
Lluvias intensas
Además de la nieve, Kristin está dejando lluvias localmente fuertes y persistentes en el sur de Andalucía, así como un importante temporal marítimo, con olas que superan los ocho metros en Galicia y más de seis metros en amplias zonas del Mediterráneo, desde la Comunidad Valenciana hasta el entorno del Estrecho. En el Golfo de Cádiz también se espera un oleaje significativo.
Todo ello se produce con temperaturas más bajas en el norte peninsular, mientras que en otras zonas el termómetro comenzará a subir a partir del jueves.
El jueves se aleja Kristin, pero no la inestabilidad
La borrasca se irá alejando durante la jornada del jueves, aunque España seguirá bajo la influencia de borrascas atlánticas, por lo que el tiempo continuará siendo inestable. Será un día lluvioso en gran parte del país, con menor incidencia en Cataluña y el sureste peninsular. También se esperan precipitaciones en Baleares, especialmente en Ibiza y Formentera.
Las lluvias más abundantes se darán en el sur de Galicia y en zonas montañosas de Andalucía, donde podrán ser fuertes y persistentes. En el Cantábrico, las precipitaciones podrán ir acompañadas de tormenta y granizo. La cota de nieve subirá por encima de los 1.500 metros, salvo en el noroeste, donde se situará en torno a los 1.300.
Los vientos seguirán soplando con fuerza en el norte, este y sur peninsular, así como en áreas de montaña, y continuará el temporal marítimo en Galicia y en las costas del sur del Mediterráneo. A pesar de ello, las temperaturas subirán notablemente, con Bilbao rondando los 20ºC y Murcia superando los 25ºC.
Fin de semana con más borrascas
El viernes traerá una relativa tregua en el sur peninsular, donde las lluvias serán más débiles y dispersas, aunque continuará lloviendo en el centro y norte, especialmente en Galicia. Volverán las nevadas a partir de los 1.000 a 1.200 metros, con rachas de viento intensas en los tercios norte y este.
De cara al fin de semana, AEMET avanza la llegada de nuevas borrascas atlánticas. El sábado lloverá sobre todo en el norte y oeste, con nieve desde 700 a 1.000 metros en el Cantábrico y Pirineos. El domingo llegará un frente más activo que dejará lluvias abundantes en el oeste peninsular, especialmente en Galicia y el entorno del Sistema Central, con temperaturas más altas y la cota de nieve muy elevada.


