El día ha empezado hoy con un regalo silencioso en la llanura manchega: un amanecer amplio y sereno en el término municipal de Cenizate (Albacete), donde la nieve ha dibujado una pátina blanca sobre los viñedos en plena poda y el sol, tímido pero firme, ha asomado por el horizonte bajo un cielo cargado de nubes.
La escena, compartida por la Guardia Civil de Albacete en redes sociales, muestra un paisaje rural de invierno: hileras de cepas desnudas, caminos terrosos aún fríos y un manto helado que suaviza los contornos del campo. En primer plano, un vehículo oficial permanece detenido junto a la vía, con el puente de luces encendido, como si el destello azul escoltara el nacimiento del día en medio del silencio del amanecer.
Lo más llamativo, sin embargo, no es el contraste entre la presencia del patrullaje y la quietud del entorno, sino la luz: una franja cálida, naranja y dorada, que se abre paso entre las nubes bajas. El cielo, gris azulado en la mayor parte del encuadre, se enciende a esa hora exacta en la que la noche aún se resiste y el día empieza a prometer. Un romanticismo sobrio, de invierno, en el que el campo parece respirar más despacio.

Mensaje de la Guardia Civil de Albacete
La publicación de la Benemérita acompaña la imagen con un mensaje cercano: “La Guardia Civil de Albacete le desea un feliz martes a todos sus seguidores en redes sociales, compartiendo este magnífico amanecer en un paraje del término municipal de Cenizate (Albacete). Que tengáis un feliz día”, señalan.
En una provincia donde el viñedo marca el pulso de muchas localidades, la poda invernal deja las cepas en su esqueleto más honesto, preparadas para el ciclo que vendrá. Y hoy, sobre esa geometría de sarmientos y líneas paralelas, la nieve y el sol han firmado una postal breve: la de un martes cualquiera convertido, por unos minutos, en un paisaje memorable.


