El boom de los suplementos nutricionales llega a Albacete: ¿moda saludable o riesgo silencioso?

Expertos insisten en que una dieta equilibrada sigue siendo la principal fuente de vitaminas y minerales

Multivitamínicos, proteínas en polvo, aminoácidos, omega 3 y otros complementos dietéticos se han instalado de manera creciente en los hábitos alimentación en determinados grupos poblacionales. De un tiempo a esta parte se ha observado un notable boom en el consumo de suplementos nutricionales, una tendencia que no solo se refleja a nivel nacional, sino también en Albacete.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

Sobre el incremento de suplementos nutricionales entre la población sana, concretaba el jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Albacete, José Joaquín Alfaro, que “se explica por una combinación de regulación laxa, potente marketing y medicalización de situaciones normales de la vida”. Al respecto, detallaba este especialista que “se comercializan como alimentos, sin necesidad de demostrar eficacia clínica, aprovechando mensajes preventivos ambiguos y la percepción de que ‘lo natural es seguro”, pero además añadía que a esto “se suma una cultura de la optimización de la salud y una baja alfabetización en evidencia científica, que favorecen su consumo pese a la falta de beneficio demostrado en personas in déficits específicos”.

Y es que, no todos los suplementos nutricionales reportan iguales beneficios para la salud. Aunque estos suplementos pueden ser útiles en casos concretos de déficits o necesidades específicas, su uso generalizado sin supervisión médica o nutricional no siempre está justificado y puede incluso entrañar riesgos si se consumen de forma inadecuada o sin un diagnóstico previo.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

¿Cuándo tomar suplementos nutricionales?

Ante esta situación compartía el doctor Alfaro a El Digital de Albacete en qué casos sería recomendable tomar este tipo de suplementos. Al respecto, detallaba que los suplementos nutricionales, “entendiendo como tales aquellos que aportan algún mineral, como el magnesio o el selenio, vitaminas como puedan ser la D o la C, o bien macronutrientes, como determinados ácidos grasos o aminoácidos, deben tomarlos las personas a las que se les ha diagnosticado una deficiencia de ese nutriente, algunas personas con determinadas enfermedades o situaciones en las que hay un alto riesgo de deficiencias”, como por ejemplo “personas que han sido operadas para tratar la obesidad”.

En este punto, indicaba el jefe del Servicio de de Endocrinología y Nutrición de la GAI de Albacete que este tipo de suplementos nutricionales también son indicados “para algunas personas sanas en las que hay evidencia científica para suplementar algún nutriente”. Este es el caso, por ejemplo de las embarazadas. Y es que, la propia Organización Mundial de la Salud “recomienda la suplementación con yodo en mujeres embarazadas que viven en áreas con alta prevalencia de yododeficiencia”.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

Por tanto, los suplementos nutricionales pueden resultar beneficiosos “para personas que tienen una enfermedad o situación que favorezca una deficiencia de vitaminas y/o minerales”, reconocía José José Joaquín Alfaro. No obstante, este especialista hacía hincapié en que, a día de hoy “no hay evidencia científica para recomendar su uso en población general”, incidiendo en la importancia de individualizar su uso y evitar el consumo indiscriminado. De este modo, incidía el jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la GAI de Albacete en relación al consumo de suplementos nutricionales que “no es necesario tomarlos, ni de forma habitual ni de forma puntual, salvo cuando así esté indicado por enfermedad o riesgo nutricional”.

El consumo de suplementos nutricionales también puede afectar de forma negativa a dolencias previas. Por ello, es imprescindible consultar a un especialista antes de tomar alguno de estos complementos. “En ciertas situaciones un aparentemente inofensivo suplemento puede producir consecuencias negativas”, confirmaba el doctor Alfaro, especificando que, “por ejemplo, una persona a la que no le funcionen bien los riñones y tome un suplemento de magnesio puede sufrir una intoxicación por este mineral, o una persona que tome un exceso de vitamina C, como suplemento, podría sufrir cálculos renales”.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

Factores a los que prestar especial atención

Pero, en el caso de plantearse tomar un suplemento nutricional, ¿qué habría que tener en cuenta para elegirlo correctamente?. Sobre esta cuestión, el doctor Alfaro se mostraba firme, y es que “partimos de la base de que un suplemento debe ser indicado por el médico en ciertas situaciones o enfermedades”, por lo que, a priori, “nadie debe verse en el dilema de elegir uno u otro”. 

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

Sin embargo, apuntaba que en el caso de que una persona sana decida comprar un suplemento nutricional debe tener en cuenta varios factores. El primero de ellos sería “saber quién lo fabrica”, pero también “dónde y si hay autoridad o agencia sanitaria que avale que su composición es la declarada o sólo es la declaración del fabricante”. Además, puntualizaba el responsable del Servicio de de Endocrinología y Nutrición de la GAI de Albacete que en los suplementos nutricionales que estos especialistas indican a pacientes con deficiencias nutricionales, “la Agencia Española del Medicamento tiene respuesta a todas esas preguntas, ya que tienen consideración de medicamento”.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

Una dieta equilibrada: fuente natural de suplementos

La naturaleza es sabia y a través de una alimentación variada y equilibrada, nos aporta de forma natural la mayoría de vitaminas, minerales y nutrientes que el organismo necesita para funcionar correctamente, sin necesidad de tener que recurrir a ningún tipo de suplemento. Y es que, “una persona puede tomarse un plato de tocino asado, seguido de un tocino de cielo y finalizar con una cápsula de ácidos grasos omega 3 y otra de vitamina C y no, no es lo mismo que si hubiera comido unas sardinas a la plancha seguidas de dos mandarinas”, reflexionaba el doctor José Joaquín Alfaro.

En este punto, recordaba que “quien come habitualmente alimentos sanos como frutas y verduras o pescado azul, es menos probable que coma también alimentos menos deseables”, y cuyo consumo continuado aporta menos beneficios a nuestra salud. De este modo, llevar una dieta sana y equilibrada, además de reportarnos numerosos beneficios, es clave para que nuestro organismo adquiera nutrientes de forma natural, sin tener que llegar a optar por el consumo de suplementos.

Suplemento nutricional/ Foto de archivo: Pexels

El creciente consumo de suplementos nutricionales plantea un reto tanto sanitario como educativo, ya que su uso indiscriminado puede generar falsas expectativas y desviar la atención de hábitos realmente eficaces, como una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. Por ello, los profesionales sanitarios insisten en que cualquier suplementación debe estar justificada, supervisada y adaptada a cada caso concreto, evitando convertir estos productos en un recurso habitual cuando no existe una indicación médica que lo respalde.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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