Efectivos del parque de bomberos de Tomelloso (SCIS Ciudad Real) atendieron en la tarde del jueves 8 de enero a una mujer que se presentó en las instalaciones solicitando ayuda de manera urgente.
La mujer requería asistencia para retirarse dos anillos que habían quedado atascados en un dedo con una inflamación que impedía sacarlos “por medios convencionales”. Ante el riesgo de que la compresión aumentara el dolor y empeorara la circulación del dedo, los bomberos procedieron a la retirada segura mediante corte, empleando una herramienta rotativa de precisión tipo Dremel.
La intervención se realizó en el propio parque, sin necesidad de traslado sanitario, y fue documentada en vídeo por el servicio provincial, que recuerda que este tipo de asistencias, aunque no son las más habituales en un parque de bomberos, sí ocurren de forma esporádica cuando la inflamación convierte un anillo en un “torniquete” difícil de resolver con métodos domésticos.
Por qué un anillo atascado puede ser una urgencia
Cuando un dedo se hincha (por un golpe, alergia, retención de líquidos, calor o inflamación por otras causas), un anillo puede actuar como un elemento constrictivo: dificulta el retorno venoso, aumenta la hinchazón y, si progresa, puede comprometer la perfusión del tejido. Por eso, guías clínicas recomiendan no demorar la retirada si hay dolor intenso, cambio de coloración, frialdad, hormigueo o inflamación marcada.
Tras ese “momento de apuro”, pues la vecina no conseguía retirar los anillos por la inflamación, los bomberos lo resolvieron con herramienta eléctrica de precisión.

Técnicas contrastadas para retirar anillos: de lo conservador a lo “destructivo”
En emergencias se suele seguir un enfoque escalonado: primero intentar métodos no invasivos (para salvar el anillo y evitar cortes) y, si no funcionan o hay signos de compromiso, pasar a la extracción con cortador (procedimiento “destructivo” para el anillo).
1) Medidas para bajar la hinchazón (antes de forzar)
- Elevación de la mano para reducir edema.
- Frío (por ejemplo, agua fría o compresas frías durante periodos cortos) para ayudar a disminuir la inflamación.
- Lubricación (jabón, gel hidroalcohólico o lubricante hidrosoluble) y movimientos suaves de tracción y giro, sin tirones.
2) Método del hilo o “de la cuerda” (string method)
Consiste en comprimir el dedo envolviendo hilo (p. ej., hilo dental) desde la punta hacia el anillo y, después, desenrollar desde debajo del anillo para ir “guiándolo” hacia fuera. Es un método descrito en recursos sanitarios y manuales clínicos, especialmente útil cuando hay edema pero todavía existe margen para maniobrar sin cortar.
3) Cortador manual de anillos (ring cutter)
Es el dispositivo clásico de urgencias: incluye un protector/guard que se desliza bajo el anillo para proteger la piel y una pequeña rueda dentada que va serrando el metal. Recomendaciones clínicas detallan pasos como limpiar la zona, colocar el protector y cortar “poco a poco”.
4) Corte con herramienta rotativa (tipo Dremel), la opción usada en Tomelloso
Cuando el material, el grosor o la falta de espacio lo requieren, equipos de emergencia emplean herramientas rotativas. Revisiones de técnicas de retirada describen el uso de protectores metálicos tipo espátula/guard bajo el anillo y advierten del calor por fricción, que se mitiga con pausas y refrigeración (p. ej., agua o suero), además de protección ocular por limaduras.
Esto encaja con lo mostrado en otros servicios: en Madrid también se ha difundido la retirada con Dremel en una intervención similar, destacando la precisión y la necesidad de extremar precauciones.
Qué suele hacer un parque de bomberos en estas asistencias
Aunque cada servicio aplica su propio procedimiento y coordinación (a veces se actúa en el parque y otras en un hospital si lo solicita urgencias), la práctica habitual se apoya en principios repetidos en guías y revisiones:
- Valorar signos de alarma (coloración, sensibilidad, dolor, frialdad, herida abierta).
- Intentar medidas no destructivas si es seguro (elevación, lubricación, método del hilo).
- Si no hay margen o hay riesgo, cortar con cortador manual o eléctrico, usando protección bajo el anillo y controlando el calor.
Recomendaciones al ciudadano si le ocurre
- No “tire a lo bruto”: puede aumentar el edema y hacer peor el atrapamiento.
- Pruebe elevación + frío + lubricación durante un rato breve.
- Si hay dolor creciente, cambio de color (morado/azulado), entumecimiento, herida o deformidad, acuda a urgencias o solicite ayuda profesional: el objetivo es evitar complicaciones por compresión.
En el caso de Tomelloso, la rápida actuación permitió resolver el problema con el corte controlado de los dos anillos, devolviendo la tranquilidad a la afectada en una intervención tan delicada como poco habitual.



