Don Luis, 94 años de amor al Albacete y una noche para la historia ante el Real Madrid

Una emotiva historia ligada al Albacete Balompié - Real Madrid

El frío aprieta en Albacete, el horario no perdona y el plan fácil —el de la manta, el sillón y la televisión— seduce como un refugio razonable. Pero hay noches que no entienden de comodidades. Noches que se viven de pie por dentro. Y este miércoles, en el Carlos Belmonte, el Albacete Balompié juega una de esas citas que se quedan a vivir para siempre en la memoria de una ciudad: Copa del Rey, escudo contra escudo, el Alba frente al Real Madrid.

En la grada, como una fotografía que explica lo que significa pertenecer, está Luis Zafrilla Martínez. Don Luis. Noventa y cuatro años. Un abonado “de toda la vida” que no ha querido faltar a la llamada del destino cuando el sorteo emparejó al Albacete con el gigante blanco. Porque hay emparejamientos que son deporte, y hay emparejamientos que son historia. Y Don Luis lo tuvo claro desde el primer instante: él tenía que estar ahí, en su butaca del Belmonte, donde tantas veces aprendió —y enseñó— que el fútbol, cuando se mezcla con la identidad, es algo más que noventa minutos.

Del Albacete desde que nació

“Soy aficionado y socio del Albacete Balompié desde que nací y hasta el día que me muera. Fui socio antes de aprender a hablar y andar”, manifiesta a El Digital de Albacete con esa convicción que no necesita elevar la voz. Sus palabras llevan la serenidad de quien no presume: quien ha amado tanto tiempo ya no necesita demostraciones. Pero esta noche, precisamente esta noche, es una demostración en sí misma.

Porque en un estadio donde el blanco de la nieve parece a veces colarse por las rendijas del invierno manchego, Don Luis llega acompañado de su familia. No viene solo: viene arropado, como se arropa a los símbolos. Hay algo profundamente hermoso en esa escena, casi ceremonial: varias generaciones caminando hacia el mismo sitio, hacia la misma grada, hacia el mismo escudo. En el Belmonte se entra con el cuerpo, sí, pero también con la memoria.

Y es que para un abonado que ha visto pasar décadas de domingos, ascensos, descensos, tardes radiantes y otras de barro, no hay muchos regalos nuevos. Por eso Don Luis lo dice sin rodeos, con la ilusión intacta a los 94: una de sus mayores esperanzas ahora mismo es que “mi Albacete le gane al Real Madrid”.

El Albacete Balompié como forma de vida

“Mi Albacete”. Dos palabras que encierran toda una vida. Un sentido de propiedad que no es posesión, sino pertenencia. Porque hay equipos que se siguen y equipos que se llevan. El Albacete Balompié, para quienes lo sienten, no es un entretenimiento: es una forma de estar en el mundo, un vínculo con la ciudad, con los amigos de grada, con la familia, con uno mismo. Sus colores no son una estética: son un lenguaje. Su escudo no es un dibujo: es una casa.

El contexto ayuda a entender la magnitud de la noche. La Copa del Rey es ese torneo que permite que el fútbol se convierta en cuento, que el grande visite la casa del humilde, que un estadio entero se vista de gala y sepa que, pase lo que pase, ya ha ganado algo: el derecho a soñar. Recibir al Real Madrid no es un partido cualquiera para el Albacete. Es una de esas páginas que se subrayan con fuerza en la historia del club y del propio Carlos Belmonte, escenario de tantas batallas y, hoy, de una de las más simbólicas.

Por eso Don Luis ha desafiado al frío. Por eso no ha querido “verlo por la tele”. Porque la televisión cuenta el partido, pero no cuenta el latido. No transmite el murmullo que crece cuando el equipo salta al césped, ni el escalofrío que recorre la grada cuando el himno cae como una ola, ni el abrazo espontáneo con el de al lado —al que quizá no se conoce de nombre, pero sí de temporadas. En el Belmonte se comparten más cosas que un resultado.

Don Luis y una cita con la historia: Albacete Balompié – Real Madrid

En la mirada de Don Luis, esta noche se concentran muchas noches. Tal vez todas. El sorteo le regaló una cita con la historia y él respondió como ha respondido siempre: estando. Sentándose en su butaca como quien ocupa su sitio en el mundo. Y a su alrededor, su familia, que entiende que acompañarle no es solo un gesto de cariño, sino un modo de honrar una fidelidad que dura ya casi un siglo.

Cuando el balón eche a rodar y el Albacete se mida al Real Madrid, habrá un marcador, habrá estadísticas, habrá crónicas y titulares. Pero también habrá algo que no cabe en ninguna cifra: un hombre de 94 años, abonado desde antes de saber hablar, mirando al césped con la esperanza intacta. Y esa esperanza, en noches como esta, es también un escudo.

Don Luis quiere que sea una cita inolvidable. Y lo será. Porque hay recuerdos que se escriben con goles, sí, pero los más hondos se escriben con amor. Y el amor al Alba —a sus colores, a su historia, a su escudo— esta noche tiene nombre y apellidos en la grada del Carlos Belmonte: Luis Zafrilla Martínez.

Mapfre

Nacho Lopez

Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
Botón volver arriba