Álvaro Arbeloa fue presentado este martes como nuevo entrenador del Real Madrid y dirigió su primera conferencia de prensa al frente del primer equipo, en la víspera del partido de octavos de final de la Copa del Rey contra el Albacete, que se disputará en el estadio Carlos Belmonte (miércoles, 21:00; La1). El club acelera así el relevo en el banquillo después de comunicar, apenas horas antes, la salida de Xabi Alonso.
El acto se celebró con la presencia de Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, y con un Arbeloa que quiso subrayar el vínculo personal y profesional que le une al club: “Para mí es un día especial como lo han sido todos los días que he formado parte del Real Madrid. Llevo 20 años en esta casa y cada día que he pasado aquí es especial. Hoy es uno de ellos. Consciente de la responsabilidad que tengo y con muchísima ilusión”.
El nuevo técnico explicó que recibió el encargo en la tarde del lunes, poco antes del comunicado oficial sobre el cambio de rumbo. “Ayer por la tarde me comunican que han llegado de mutuo acuerdo a separar sus caminos con Xabi y querían que yo tomase la responsabilidad de entrenar al primer equipo. Fue minutos antes del comunicado”, detalló. Arbeloa confirmó además que habló con su antecesor, con quien mantiene una relación estrecha: “He hablado con él, sabéis la amistad que me une con Xabi Alonso y lo mucho que le quiero. Es mutuo y seguirá siendo mutuo”.
Sin entrar en detalles sobre esa conversación —“Lo que hablé ayer con Xabi Alonso queda entre nosotros dos”—, Arbeloa trasladó un mensaje de continuidad en la exigencia y de impulso inmediato para un grupo que deberá competir sin margen de error en una eliminatoria a partido único. “Tengo muchísimas ganas de empezar ya mi primer partido y la suerte de tener una plantilla extraordinaria en mis manos”, señaló.
El entrenador insistió en que asume el reto con la idea de activar al vestuario desde el primer día, poniendo el foco en la ambición que exige el club. “Todos hemos visto los últimos partidos y la temporada y cómo se esforzaron el otro día en la final. Tenemos una gran plantilla y un equipo dispuesto a todo, sabiendo la exigencia del Real Madrid”, dijo, antes de reivindicar el carácter competitivo como sello histórico: “Hay algunos con 6 Copas de Europa, que se olvida pronto. Esto solo se logra a base de sacrificio y constancia”.
Preguntado por la gestión de un vestuario de estrellas, Arbeloa quitó hierro a un debate habitual en el Real Madrid. “No es algo que me preocupe. No solo son grandes profesionales, sino que son buenos chicos y con ganas de hacer las cosas bien. No hay nadie más interesado en que el Real Madrid gane que los jugadores”, afirmó, apelando también a la dimensión social del club: “Sé la felicidad que transmitimos a aficionados de todo el mundo”.
Arbeloa, que recordó su pertenencia prolongada a la entidad (“Llevo 20 años en esta casa y estaré en el Real Madrid hasta que el club quiera que esté aquí. Esta es mi casa, así lo siento y así será siempre”), se encontró —según su relato— a un grupo receptivo pese al desgaste reciente y al terremoto institucional del cambio de entrenador en pleno calendario. “Me he encontrado un grupo de jugadores con muchas ganas. Tenemos una temporada por delante de 3 títulos muy importantes. A pesar del esfuerzo de esta semana he visto una gran predisposición. Con la misma ilusión que estoy yo están ellos”, concluyó.
El Real Madrid afronta ahora en Albacete su primer examen con Arbeloa al mando, en una Copa del Rey que no concede segundas oportunidades y que llega marcada por un relevo exprés en el banquillo, precipitado a solo unas horas de volver a competir.

