El Albacete Balompié encara con un punto más de optimismo la antesala de uno de esos partidos que marcan temporada. En la rueda de prensa ofrecida este martes, Alberto González confirmó que el equipo llega al compromiso frente al Real Madrid con buenas noticias en el apartado físico y con una novedad de última hora en la plantilla: la incorporación de Samu Obeng, anunciada durante la mañana.
El entrenador manchego trasladó que recupera efectivos para un encuentro de máxima exigencia. “Capi tuvo un mal estar, pero estará disponible y es uno más”, explicó, antes de añadir que Higinio también se acerca al regreso: “Ayer entrenó y está más cerca de volver”. Un alivio para un cuerpo técnico que quiere afrontar el choque con la mayor amplitud posible de recursos.
Obeng: primer fichaje invernal del Albacete
La actualidad del equipo se vio ampliada por el mercado, con el primer movimiento oficializado en enero. Alberto González valoró la llegada de Samu Obeng como un refuerzo que aumenta las opciones ofensivas. “Es la primera incorporación. Arriba nos dará un poquito más. Puede aportar en muchos aspectos del juego”, señaló, destacando además su disponibilidad inmediata: “Viene de jugar y a nivel físico está en perfectas condiciones. Entrenará al margen, pero para mañana está disponible”.
El cese de Xabi Alonso y la sorpresa en el seno del Albacete
En el apartado del rival, el preparador albacetista se refirió al momento “convulso” del Real Madrid tras la derrota en la final de la Supercopa de España y la destitución de Xabi Alonso como entrenador. Sin embargo, evitó que esa coyuntura altere el plan. “Es el Real Madrid, el club más laureado de la historia”, recordó, admitiendo su sorpresa por el cambio en el banquillo: “Fue una sorpresa, porque no es habitual en este tipo de equipos”. En lo futbolístico, reconoció que el contexto incrementa la incertidumbre sobre lo que puede encontrarse su equipo: “Si viniendo Xabi teníamos dudas de por dónde nos iban a salir, ahora el doble”. Aun así, insistió en el enfoque propio: “Estamos centrados en nosotros y seguimos dándole importancia en desarrollar nuestra idea”.
Gran motivación en el Albacete por medirse al Real Madrid
Preguntado por el componente anímico de una cita así, Alberto González diferenció entre motivación y confianza. Considera que el estímulo ya viene incorporado. “Un partido de esta magnitud te motiva solo. Mi mensaje, más que por la motivación, tiene que ir por la confianza”, afirmó. Y puso como referencia experiencias previas: “Lo hicimos contra el Celta, me ha tocado vivirlo con otros equipos y si aplicas bien esas ideas de juego que entrenamos cada día estaremos más cerca de ganar”.
En esa ecuación, el técnico otorgó un papel decisivo al Carlos Belmonte y a la afición, llamada a empujar en un ambiente de gran noche. “Es parte fundamental en este tipo de partidos”, subrayó. “Hemos visto cómo equipos pequeños les compiten a los grandes por el ambiente de su estadio. Esa unión y ese aura que se creará hará que se compita mejor”, añadió, convencido de que el escenario puede elevar el rendimiento competitivo.
El mercado de fichajes, sobre todo las salidas, puede desviar el foco en el Albacete
El único elemento capaz de “desviar el foco”, reconoció, es el mercado de fichajes, que en enero agita los vestuarios. Alberto González pidió naturalidad y calma. “Lo asumimos con naturalidad. El mes de enero es un mes de movimiento. Hay que aprender a convivir con ello”, dijo, antes de remarcar su prioridad: “Mientras estemos en el club nos centramos en el bien del equipo”. Sin prometer estabilidad absoluta, dejó una frase que resume el realismo con el que afronta esas semanas: “No puedo garantizar nada de nadie. Pero si no, la vida sigue”.
El Albacete y Alberto sueñan en grande
Pese a todo, la ilusión domina el discurso del entrenador en la víspera de una visita histórica. “He soñado con la entrada al campo y con la salida habiendo ganado. Soñar es gratis y siempre sueño en grande”, confesó, en una declaración que retrata el estado de ánimo del vestuario y del entorno. “Esto es una fiesta para todos. Una vivencia única”, insistió, recordando la magnitud del acontecimiento: “La última vez que vino el Madrid fue hace 21 años”. El objetivo, concluyó, es que el partido trascienda el marcador y quede para la memoria colectiva: “Tenemos que hacer que se convierta en un hecho histórico y que con el paso de los años podamos contarlo”.

