Un hombre de 70 años ha fallecido este lunes por la mañana en la CM-410, en el término municipal de Villacañas (Toledo), tras ser atropellado por un camión cuando acababa de bajarse de su vehículo después de un pequeño accidente de tráfico en el que se vieron implicados varios coches. El siniestro ocurrió en torno a las 07.40–07.43 horas, en el kilómetro 84 de esta carretera, según el aviso recibido por el 112 de Castilla-La Mancha.
Hasta el lugar se desplazaron un médico de urgencias, una UVI y una ambulancia de soporte vital básico, además de efectivos de Guardia Civil y Policía Local. Los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida del conductor, que murió en el acto.
La pregunta incómoda: ¿habría cambiado algo la baliza V-16?
El atropello se produce apenas 12 días después de la entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada (desde el 1 de enero de 2026) como único medio legal para señalizar averías y accidentes con el vehículo inmovilizado, sustituyendo definitivamente a los triángulos.
De momento no ha trascendido de forma oficial si los conductores implicados habían activado ya una V-16 —o cualquier otro sistema de señalización— antes de que se produjera el atropello. Y, en cualquier caso, incluso si hubiera habido baliza encendida, este caso expone el límite de cualquier dispositivo: la V-16 puede mejorar la visibilidad y lanzar un aviso digital, pero no “frena” un camión ni impide por sí sola un arrollamiento.
La propia DGT defiende la V-16 por una razón muy concreta: reduce la exposición del conductor al tráfico porque permite señalizar “sin salir del vehículo”, algo que busca precisamente evitar atropellos. Sin embargo, aquí la secuencia fatal llega cuando la víctima ya estaba fuera del coche. Y la norma también recuerda que corresponde al conductor valorar si abandonar el vehículo es seguro; si no lo es, debe permanecer dentro con el cinturón abrochado.
Qué es (y cómo se usa) la V-16 conectada, según la información oficial
A partir de 2026, la V-16 válida debe ser conectada y estar homologada/certificada en el listado oficial, tras ensayos de laboratorios autorizados (IDIADA o LCOE).
La DGT explica que:
- Se guarda accesible (por ejemplo, en la guantera) y cargada.
- Se activa manualmente y se coloca desde el interior en la parte más alta posible del vehículo (normalmente el techo). En camiones/autobuses, puede colocarse en la puerta del conductor si el techo no es accesible.
- Al activarse, emite señal luminosa y envía la ubicación a la plataforma DGT 3.0, que puede difundirse a otros conductores a través de paneles, navegadores o apps.
- La comunicación de posición se envía de forma periódica (la DGT habla de envíos cada 100 segundos mientras esté activada).
- La conectividad funciona con SIM integrada, sin apps ni teléfono, y la normativa garantiza un mínimo de 12 años de conectividad incluida.
Vehículos obligados: turismos, furgonetas, autobuses, vehículos mixtos, camiones y conjuntos no especiales; en motos no es obligatoria, aunque la DGT la recomienda.
Bulos, mentiras y verdades sobre la V-16
“No será realmente obligatoria” → FALSO. En vigor desde el 1 de enero de 2026 como único elemento legal para señalizar vehículos inmovilizados.
“Me geolocaliza todo el tiempo / envía mis datos personales” → FALSO. Solo transmite ubicación al activarse y con fines de seguridad; los datos llegan anonimizados y no identifican matrícula. La AEPD añade que se envía la ubicación y un identificador técnico no vinculado a una persona o matrícula, sin registros que relacionen el dispositivo con la identidad del usuario y sin historial de movimientos.
“Cualquier V-16 conectada sirve” → FALSO. Solo valen modelos homologados y en el listado oficial; deben incorporar marca de laboratorio y número de certificado en la tulipa.
“Necesita una app o un móvil” → FALSO. Lleva chip/GPS y SIM integrada; no requiere emparejamientos ni aplicaciones.
“Habrá que pagar una cuota por la conectividad” → FALSO. La conectividad está incluida en el precio y se exige una disponibilidad mínima de 12 años sin coste adicional para el usuario.
“No funciona en túneles o sin cobertura” → FALSO (con matices). La DGT sostiene que emplea redes IoT capaces de operar en condiciones difíciles y, si no hay red, al menos seguirá funcionando como señal luminosa.
“La V-16 llama al 112 o a la grúa” → FALSO. No llama a emergencias ni determina si es accidente o avería: hay que contactar con el 112 o con la asistencia.
“Los triángulos siguen siendo más seguros” → FALSO (según la DGT). El argumento oficial es que obligan a caminar por la calzada/arcén para colocarlos, aumentando el riesgo de atropello.
En Villacañas, la muerte de este conductor de 70 años llega con una carga simbólica: el primer recordatorio de que la V-16 nació para reducir el riesgo, pero no puede eliminarlo por completo si alguien acaba expuesto en la vía. La investigación deberá aclarar la dinámica exacta del siniestro —y si se estaba utilizando o no la nueva señalización—, pero el desenlace ya reabre el debate: tecnología, sí; vulnerabilidad en carretera, también.


