El sorteo de la Copa del Rey ha vuelto a cruzar los caminos del Albacete Balompié y el Real Madrid, un emparejamiento tan ilusionante como exigente para el conjunto manchego. El Alba recibirá en el Carlos Belmonte a uno de los grandes del fútbol mundial, rememorando un enfrentamiento que no se produce desde hace dos décadas.
Para encontrar el último precedente oficial entre ambos equipos hay que remontarse al 3 de abril de 2005, en un partido correspondiente a la Primera División. Aquel día, el estadio albaceteño vivió una tarde de las grandes, con un Real Madrid plagado de estrellas y un Albacete que peleaba por mantenerse en la élite ante más de 15.000 espectadores.
El encuentro comenzó de la mejor manera posible para los locales. Pablo Redondo adelantó al Albacete con un disparo de zurda que desató la euforia en el Belmonte. Sin embargo, la reacción blanca no tardó en llegar. Iván Helguera, de cabeza tras un saque de esquina botado por Luis Figo, igualó el marcador, y poco antes del descanso Michael Owen culminó la remontada tras una asistencia de Guti, estableciendo el definitivo 1-2.
Nombres históricos
Aquel Real Madrid, dirigido por Vanderlei Luxemburgo, alineó nombres históricos como Iker Casillas, Roberto Carlos, Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário, Figo u Owen, mientras que el Albacete, entrenado por Martín Monteagudo, presentó una alineación combativa en la que destacaron futbolistas como Rubén Castro, Antonio Pacheco, Momo o el propio Pablo Redondo.
Más allá de ese último duelo, la historia reciente entre ambos clubes favorece claramente al Real Madrid. En los 14 partidos oficiales disputados entre Albacete y Real Madrid, el conjunto manchego nunca ha logrado una victoria, con un balance de 11 derrotas y 3 empates, una estadística que subraya la dificultad del reto que ahora vuelve a presentarse.
Pese a ello, la Copa del Rey siempre ofrece espacio para la ilusión y las gestas improbables. El regreso del Real Madrid al Carlos Belmonte supone un acontecimiento histórico para la ciudad y para la afición albaceteña, que volverá a disfrutar de una noche grande de fútbol con la esperanza de que, esta vez, la historia pueda empezar a escribirse de otra manera.



