Lo que debía ser una fiesta del fútbol se ha convertido, en apenas unas horas, en un escaparate de reventa a precios desorbitados. Tras agotarse las entradas para el público general del partido de octavos de final de la Copa del Rey entre el Albacete Balompié y el Real Madrid, han comenzado a proliferar anuncios en plataformas como Wallapop y Milanuncios en los que se ofrecen localidades por cifras que llegan hasta los 1.000 euros.
El encuentro, que se disputará en el estadio Carlos Belmonte y que supone el regreso del Real Madrid a Albacete casi 20 años después, ha generado una expectación extraordinaria en toda Castilla-La Mancha. Esa demanda desbordada ha sido el caldo de cultivo perfecto para que, pocas horas después de abrir las taquillas, aparezca un mercado paralelo que multiplica por cuatro, cinco o incluso diez el precio oficial de las entradas.
Multitud de anuncios en plataformas
Entre los anuncios más llamativos, destaca uno en Milanuncios en el que un vendedor ofrece dos entradas por 1.000 euros, camuflando la operación bajo una fórmula ya conocida: «Vendo dos bolígrafos BIC y regalo dos entradas juntas para el partido de Copa del Rey entre el Albacete Balompié y el Real Madrid en Tribuna Marcador». En la misma plataforma, otro anuncio fija el precio en 999 euros por dos localidades en Preferencia, asegurando que se vende una bufanda del partido y se «regalan» las entradas, situadas detrás del banquillo local.


La lista continúa con ofertas de 800 euros por dos entradas en zona Marcador, 1.000 euros por tres localidades en Preferencia Palco junto a Presidencia, 400 euros por una sola entrada en Tribuna Marcador o 350 euros por entrada en Preferencia, siempre recurriendo a expresiones similares para evitar mencionar directamente la reventa.


En Wallapop, el fenómeno se repite. Hasta 750 euros por dos entradas en Marcador, 600 euros por dos en Gol Sur, o anuncios que hablan de pósters, cromos o recuerdos del partido que incluyen, como «regalo», las codiciadas localidades.
Los precios oficiales
Todo esto ocurre después de una noche que ya forma parte de la memoria reciente del fútbol regional. La madrugada del jueves, con temperaturas cercanas a los -2 ºC, decenas de aficionados durmieron a la intemperie frente a las taquillas del Carlos Belmonte para asegurarse una entrada a precio oficial. Apenas dos horas y media después de abrir la venta presencial, el club anunció que el cupo destinado al público general estaba completamente agotado.
Los precios oficiales ya habían generado polémica, con 90 euros en Gol, 120 en Marcador, 150 en Tribuna Marcador, 200 en Preferencia y hasta 250 euros en Preferencia Alta. Para los abonados, el partido se articula mediante un suplemento de 50 euros (20 euros en el caso de infantiles y PMR). Sin embargo, las cifras que ahora se manejan en la reventa superan con creces incluso esos importes, convirtiendo el acceso al estadio en algo prácticamente inalcanzable para muchos aficionados.
Mientras el club mantiene abierta la venta exclusiva para abonados y a la espera de que el lunes se liberen las localidades no ejecutadas, la reventa ya ha marcado el relato previo al partido. Un fenómeno que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el control de las entradas y la protección del aficionado en los grandes eventos futbolísticos.


