El centro de Albacete ha sido el escenario este jueves de un importante despliegue de los servicios de emergencia tras una llamada de alerta al 112, en la que se indicaba que desde el tercer piso del número 5 de la calle Tinte estaba saliendo humo.
Rápidamente se han personado en el lugar de los hechos agentes de la Policía Local de Albacete y de la Policía Nacional, así como efectivos de los bomberos del Ayuntamiento, varias ambulancias y personal sanitario.
Todo se ha debido a un incendio en una de las viviendas que hay en la tercera planta, cuyo origen, según han indicado fuentes oficiales a El Digital de Albacete, ha estado en uno de los cuartos de baño de la vivienda.

Excelente trabajo coordinado en Albacete
Personados en el lugar de los hechos todos los cuerpos de emergencia, la Policía Local de Albacete ha cortado el tráfico para facilitar todos los trabajos de extinción, la Policía Nacional ha desalojado el edificio, y los bomberos han atacado el foco del incendio; localizado como decimos en uno de los cuartos de baño de la vivienda. Tras sofocar las llamas, han procedido a ventilar todo el edificio.
El trabajo realizado por todos, bajo una perfecta coordinación, ha sido clave para que los hechos se hayan saldado sin daños personales y tan solo haya que cuantificar daños materiales, de importancia en algunos puntos, tanto por las llamas en el cuarto de baño foco del incendio, como por humo en zonas colindantes del edificio.

Sin daños en Albacete
Nadie ha resultado afectado ni por inhalación de humo ni por quemaduras, y eso es lo importante. Las grandes dimensiones del dispositivo de emergencias desplegado ha llamado la atención de curiosos y viandantes, que miraban expectantes el trabajo de los servicios de emergencia.
Los vecinos, tras ser desalojados, reconocían a El Digital de Albacete estar nerviosos al manifestar que “nos tiemblan las piernas”, pero se mostraban confiados en que el buen trabajo de los bomberos evitara daños de envergadura en sus viviendas. Otro de estos vecinos, Pablo, se encontraba algo más tenso, ya que Laia, su perrita, “estaba arriba”, manifestaba mientras miraba desde la calle a los ventanales de su vivienda, ubicada en el edificio afectado.



