ASÍ SUENA |  Que se vea el truco

Artículo de opinión de Humberto del Horno

((Que se vea el truco. La verdad, no me afecta más que a nadie   El Milagro – Viva Suecia))

De primer curso de prestidigitador es mostrar la pista del circo en la que en teoría sucede todo mientras se manipula un segundo escenario, el que a la postre dejará boquiabierto al espectador. La delgada línea entre un truco y la magia es que la magia no se explica mientras el truco acaba cayendo por su propio peso. 

El político que hoy por hoy tiene la chistera más larga es, qué duda cabe, el que ocupa el sillón de La Moncloa. Ya fue capaz de sacrificar un millón de peones en las municipales y autonómicas de 2023 para que su reinado perdurara un poquito más, y aún así se le aplaudió la maniobra como si hubiera hecho desaparecer la Estatua de la Libertad. 

Hoy por hoy, en su burbuja pretoriana cada vez más estrecha y diseñada cual caverna de Platón, va quedando menos espacio para gente de su primera línea de confianza. Y, en estas, Milagros Tolón, paladín sanchista en Castilla-La Mancha por antonomasia una vez achicharrada por el extinto cargo de portavoz del Gobierno la ciudadrealeña Isabel Rodríguez, deja la Delegación del Gobierno del Estado en nuestro territorio para sentarse en el Consejo de Ministros. 

Milagros, profesora antes que política, porque lo es de formación, asumió el mando del Ministerio de la calle Los Madrazo poniendo por delante su experiencia como docente, citando los años de «privilegio» siendo maestra de adultos. 

Enseñó a leer y a escribir a personas mayores, sobre todo mujeres que, tal y como recordaba en sus primeras palabras como ministra, a veces sentían vergüenza por saberse analfabetas. «Tenian muy baja la autoestima». 

«Y cada palabra aprendida para ellas era una conquista. Cada frase escrita, un acto de dignidad y de libertad. Ellas y ellos me enseñaron que nunca es tarde para aprender, y que la educación no es cuestión de edad, sino de voluntad y esperanza». Una frase que, puesta en boca de una ministra de Educación, me hace, al menos, dar por hecho que llega a un corral que sabrá manejar. 

No se dejó el área de Deportes en el tintero en su particular discurso de investidura. ¿Se han parado a pensar en que quizá, y si la legislatura no revienta antes, Milagros Tolón sea una de las encargadas de colocar las medallas de campeón del Mundial a los jugadores de la selección española de fútbol? 

Les cuento todo esto para evitar lo jugoso de la tertulia sobre si el nombramiento tiene un trasfondo de contrapeso de poder para difuminar la figura de Emiliano García-Page. Mientras la mayoría se paran a pensar dónde está la bolita, conviene, al menos, dejar hacer a la nueva ministra. 

Porque hay tela que cortar. Aprobar el Estatuto Docente tras un año de idas y venidas; rematar la reforma de la antigua selectividad, que tendrá que contentar a todos o a ninguno allá por 2028; perfilar la ley que ha de mejorar las condiciones del profesorado; y consolidar una auténtica bajada de ratios en las aulas son los cuatro ases de la baraja que deberá buscar desde la primera mano. 

Parafraseando a Pilar Alegría, la ya exministra camino de la Milla Verde aragonesa, al dejar las llaves de la casa a Milagros Tolón: «A la tarea». 

Mapfre

El Digital de Albacete

Diario digital líder en Albacete con toda la información de la capital y provincia
Botón volver arriba