La cancelación a última hora de un encuentro clave con la Consejería reabre el conflicto por la atención a la enfermedad renal en la provincia de Albacete y cuestiona el discurso participativo del nuevo Plan de Salud regional.
La reunión estaba marcada en rojo en el calendario de los pacientes renales de las comarcas de Hellín, la Sierra del Segura y la Sierra de Alcaraz, en la provincia de Albacete. Tras semanas de gestiones, el encuentro entre la Delegación Provincial de Sanidad de Castilla-La Mancha y representantes de ALCER Nacional, ALCER Albacete y la Asociación de Enfermos Renales de Hellín y sus Sierras (ADERHE) había sido fijado para abordar una situación asistencial que los colectivos consideran insostenible.
Sin embargo, tal y como indican las citadas asociaciones en una nota de prensa, la cita ha sido cancelada con menos de 24 horas de antelación. No hubo reunión, ni explicaciones públicas detalladas, ni propuesta inmediata de nueva fecha. Para los pacientes, la anulación del encuentro no es un hecho aislado, sino un síntoma más de una relación deteriorada con la Administración sanitaria.
Un encuentro solicitado desde principios de diciembre
La reunión había sido solicitada formalmente el pasado 3 de diciembre. El objetivo era abrir un espacio de diálogo directo con la Consejería de Sanidad para analizar carencias estructurales en la atención a la enfermedad renal en la provincia de Albacete, con especial impacto en las zonas más alejadas de la capital.
La presencia de ALCER Nacional otorgaba al encuentro un carácter singular, al reunir en una misma mesa a la principal organización estatal de pacientes renales, a su representación provincial y a una asociación comarcal que lleva años denunciando deficiencias asistenciales. Para ADERHE, se trataba de “una oportunidad decisiva” para contrastar datos, plantear soluciones y avanzar en compromisos concretos.
La cancelación, denuncian, rompe esa expectativa y envía un mensaje de desinterés institucional a un colectivo especialmente vulnerable.
El contraste con el Plan de Salud H3.0
El malestar se intensifica por el momento en el que se produce la anulación. Apenas dos semanas antes, el Gobierno regional había presentado el Plan de Salud H3.0, el nuevo marco estratégico del sistema sanitario de Castilla-La Mancha.
Durante ese acto, el consejero de Sanidad, Jesús Fernández, defendió que la región se encuentra en “un momento clave” y apostó por un modelo “más visible, más conectado con las personas”, que supere el enfoque centrado exclusivamente en la enfermedad y fomente la participación activa de los pacientes.
Desde ADERHE consideran que ese discurso choca frontalmente con la cancelación del encuentro. “Si el sistema quiere situar a la persona en el centro, resulta difícil de entender que se anule una reunión con los propios pacientes, y más aún cuando está respaldada por una organización nacional”, señalan desde la asociación.
Una realidad asistencial lejos del relato oficial
Más allá del desencuentro institucional, el conflicto hunde sus raíces en una realidad asistencial que los colectivos califican de alarmante. Entre los problemas más graves, apuntan a la falta de recursos específicos en el área de Hellín, que ni siquiera figuran en la plantilla orgánica; el déficit de nefrólogos en el centro de diálisis de Albacete; y los retrasos estructurales en el acceso al trasplante renal.
Según datos oficiales, Castilla-La Mancha se sitúa a la cola del trasplante renal en España. Para los pacientes en diálisis, esta situación no es una estadística, sino una experiencia cotidiana marcada por la incertidumbre. La ausencia de evaluaciones periódicas desde el sistema público durante meses puede impedir la inclusión en lista de trasplante y, en casos extremos, poner en riesgo la vida del paciente.
A ello se suma el desgaste físico y emocional de quienes deben someterse a tratamiento dos o tres veces por semana, en muchos casos desplazándose decenas de kilómetros.
Desigualdad territorial y decisiones pendientes
Otro de los puntos de fricción es la distribución de recursos de diálisis en la región. ADERHE reclama explicaciones sobre por qué la provincia de Ciudad Real dispone de tres centros de diálisis, mientras que Albacete cuenta únicamente con uno, pese a los acuerdos adoptados en las Cortes de Castilla-La Mancha en noviembre de 2024.
Para la asociación, esta desigualdad territorial agrava la sensación de abandono en las comarcas más periféricas y refuerza la percepción de que las decisiones sanitarias no están respondiendo a criterios de equidad.
Quejas formales y advertencia de acciones legales
Ante la falta de avances, ADERHE ha anunciado la presentación de una nueva queja ante el Defensor del Pueblo en diciembre de 2025, centrada en la situación del trasplante renal en la provincia. La asociación sostiene que su denuncia se apoya en datos de la Organización Nacional de Trasplantes y no en “meros testimonios”, como —afirman— se ha llegado a sugerir desde ámbitos institucionales.
Además, advierten de que, si el diálogo con la Consejería de Sanidad se rompe de forma definitiva, no descartan acudir a la vía judicial. “Detrás de cada caso hay dolor, sufrimiento y documentación pública que acredita las deficiencias”, señalan.
El impacto humano de una cancelación
Más allá de los datos y las reclamaciones, la cancelación de la reunión ha tenido un impacto emocional directo en los pacientes. Desde ADERHE aseguran que muchos de ellos vivieron la anulación como un nuevo golpe moral, al ver frustrada una oportunidad de ser escuchados por quienes toman las decisiones que afectan a su salud y a su esperanza de vida.
En este contexto, la asociación subraya que ni las agendas institucionales ni los actos festivos deberían prevalecer sobre el derecho de los pacientes a participar en el diseño y evaluación del sistema sanitario.
Un llamamiento al diálogo real
Pese al desencuentro, ADERHE, ALCER Nacional y ALCER Albacete reiteran su voluntad de diálogo. Reclaman la fijación inmediata de una nueva fecha de reunión y exigen que el encuentro se traduzca en compromisos claros, verificables y con plazos definidos.
Para los colectivos, el reto no es solo recuperar una reunión cancelada, sino convertir en hechos el espíritu del Plan H3.0: un sistema sanitario que no solo hable de las personas, sino que las escuche.


