El malestar interno por los casos de corrupción y presuntos acosos sexuales que salpican al PSOE a nivel nacional ha tenido una expresión especialmente contundente en la provincia de Albacete. Miguel Zamora, alcalde de Tarazona de la Mancha y diputado de Cultura en la Diputación, y Julen Sánchez, miembro del PSOE de Caudete y delegado provincial de Fomento, han hecho públicos en redes sociales su hartazgo con la situación del partido que lidera Pedro Sánchez.
“Hasta las mismísimas narices”
Zamora, uno de los referentes del socialismo albaceteño y castellano-manchego, publicó un claro texto en Facebook bajo el encabezado “HASTA LAS MISMÍSIMAS NARICES”. En él asegura que el PSOE siempre se ha sustentado en dos ideas fuerza: “la honestidad” y “el respeto hacia todas las personas sin importar género o condición”, principios que, a su juicio, hoy están en cuestión.
“El estas semanas todo está saltando por los aires. Y nos lleva a la pérdida de la madre de todas las ideas-fuerza en política y en la vida pública: la credibilidad”, lamenta el alcalde tarazonero, que rechaza frontalmente el mensaje que, según él, se transmite desde la dirección federal para relativizar los escándalos.
Zamora critica en concreto el discurso que presenta la corrupción “como un mal de toda la sociedad” o justifica la existencia de acosadores en los núcleos de poder porque “la sociedad está impregnada de machismo y acoso”. “Eso no es verdad”, remarca, defendiendo que generalizar es “una falacia” que arroja sospecha sobre todo el partido.

El diputado provincial reivindica su trayectoria de una década en política y subraya que nunca se ha rodeado “ni de acosadores ni de corruptos”. Reivindica, además, el papel del socialismo municipal: “Por eso es tan importante la política de los pequeños pueblos, donde todos nos conocemos, en la gestión y en la persona”.
Pese al desencanto, Zamora asegura que muchos militantes seguirán “aguantando las velas, esperando que esto cambie para reconstruir lo que nos dejen”, y promete que continuarán trabajando “con honestidad, con respeto y con credibilidad”.
“Detengamos ya esta sangría moral”
En la misma línea se expresó en X (antes Twitter) Julen Sánchez, del PSOE de Caudete y actual delegado provincial de Fomento en Albacete. En un mensaje directo y sin rodeos, recuerda que él pone su cara “en los carteles cada 4 años” para dar la cara por el partido y denuncia que se la “parten por culpa de unos golfos”.
Sánchez reclama frenar de inmediato “esta sangría moral en la que llevamos atrapados desde hace ya demasiado tiempo” y apela a sus compañeros a reaccionar: “Hacedlo por la gente a la que representamos, por la Democracia, y por el PSOE”, concluye.

Señal de alarma desde la base territorial
Las palabras de ambos dirigentes albaceteños reflejan un profundo malestar ante la imagen que los recientes casos están proyectando sobre el conjunto del PSOE. Tanto Zamora como Sánchez forman parte de esa capa intermedia de alcaldes, concejales y responsables provinciales que, elección tras elección, son la cara visible del PSOE en pueblos y comarcas, y que se ven salpicados de todo lo que está envolviendo últimamente al partido socialista de Pedro Sánchez.
Sin citar nombres ni entrar en los detalles de las investigaciones abiertas, ambos mensajes coinciden en exigir responsabilidades políticas y un cambio de rumbo que permita “reconstruir” la credibilidad perdida. Reclaman que se marque una línea nítida de tolerancia cero frente a la corrupción y los abusos, y que no se blanquee la conducta de quienes, a su juicio, han traicionado los valores del socialismo.
Por ahora, ni la dirección federal ni los órganos regionales del partido han respondido públicamente a estas críticas, pero las publicaciones de Zamora y Sánchez se han difundido rápidamente en círculos internos y en redes sociales, donde muchos militantes y simpatizantes han expresado su apoyo a la demanda de regeneración.
Mientras la crisis continúa abierta en Madrid, el mensaje que llega desde Albacete, Tarazona de la Mancha y Caudete es claro: una parte del socialismo de base no está dispuesta a asumir que los casos de corrupción y acoso se consideren un “mal inevitable” del sistema y exige que el PSOE recupere, cuanto antes, las banderas de la honestidad, el respeto y la ejemplaridad pública.



