La manera de repartir cartas y paquetes podría cambiar muy pronto en Albacete y toda España, o por lo menos así lo quieren Correos y el Gobierno, algo a lo que se oponen de manera frontal los sindicatos; tal y como han dejado patente CCOO y CSIF.
Primero fue CCOO y ahora, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), ha expresado su frontal rechazo al uso de patinetes eléctricos como nuevos vehículos de reparto en Correos, una medida que la empresa pública postal pretende extender de manera inminente a todo el territorio nacional, incluida la ciudad de Albacete. El sindicato advierte de que esta decisión supone “un riesgo evidente” para la plantilla y reclama su retirada inmediata.
Según denuncia CSIF, los patinetes eléctricos —catalogados como vehículos de movilidad personal— no están diseñados para transportar carga, ya sea cartería o paquetería. La normativa, además, prohíbe su circulación por aceras, lo que obligaría a los carteros a utilizarlos en calzadas urbanas ya saturadas y en condiciones poco adecuadas para este tipo de dispositivos. El sindicato alerta de que el reparto en zonas peatonales, habitual en ciudades como Albacete, podría convertirse en una tarea especialmente peligrosa.
A esta situación se suman deficiencias en materia de seguridad dentro de las propias oficinas de Correos. CSIF denuncia la ausencia de puntos de recarga específicos para los patinetes, que actualmente se conectan a enchufes comunes sin sistemas de protección. Tampoco existen espacios habilitados para su almacenamiento ni medidas de ventilación ante posibles sobrecalentamientos, lo que incrementa el riesgo de incendio o explosión de las baterías de litio. La organización critica igualmente que no se haya previsto un protocolo claro de mantenimiento o reparación.
El sindicato considera “inadmisible” que la implantación de estos vehículos en Correos se haga de forma unilateral, ya que cualquier modificación que afecte a las condiciones de trabajo, herramientas o seguridad laboral debe negociarse previamente en los órganos correspondientes, algo que —aseguran— no ha ocurrido.

CCOO Albacete ya advirtió del malestar de la plantilla
No es la primera vez que esta medida genera contestación sindical. Tal como ya les contábamos en El Digital de Albacete el pasado 24 de noviembre, CCOO también mostró su oposición al uso de patinetes eléctricos en el reparto postal, subrayando que la decisión del Gobierno y de la dirección de Correos no contaba con el aval de los trabajadores y podía acarrear problemas de seguridad y de organización del servicio. El sindicato ya alertó de la preocupación existente entre las carteras y carteros de Albacete ante un cambio que consideran improvisado y poco fiable.
Problemas añadidos con las motocicletas de reparto
CSIF aprovecha además para denunciar que Correos ha incrementado el tamaño de los cajones instalados en las motocicletas de reparto, lo que —según afirma— está generando nuevos riesgos por el aumento de peso y volumen del vehículo. Esto estaría provocando accidentes y dificultando la conducción, a lo que se suma que algunos modelos eléctricos no garantizan una adecuada protección de las piernas ni cuentan con pantallas frontales suficientes.
Mientras Correos avanza en la modernización de su flota, los sindicatos reclaman que cualquier cambio se realice con garantías, diálogo y condiciones de seguridad adecuadas. En Albacete, donde el reparto urbano combina calles estrechas, zonas peatonales y grandes avenidas, la plantilla observa con creciente inquietud un proceso que, por el momento, continúa acumulando críticas.

