El pintor y escultor Antonio López entregará el próximo 29 de noviembre las puertas de la Catedral de Burgos que hace seis años comenzó a gestar por encargo de la archidiócesis para la conmemoración de los 800 años del templo (1221-2021), y que formarán parte del museo catedralicio donde quedarán expuestas. La contestación social y discrepancias en los ámbitos institucional, patrimonial y académico motivaron hace cuatro años la paralización del proyecto inicial de instalar las tres puertas de bronce con relieves de Antonio López, en sustitución de las existentes en la Puerta Real o fachada de Santa María. En lo que a la vinculación entre Albacete y el escultor respecta, el cabreo de la ciudad con Antonio López va in crescendo conforme pasan los meses, y no porque los vecinos de la capital manchega no derrochemos paciencia, sino porque en el caso del artista lo que ha derrochado es tiempo, ya que después de 16 años y de haber cobrado casi 70.000 euros de las arcas públicas albaceteñas, todavía no hay ni rastro de ‘El hombre que camina’, la escultura que Albacete le encargó en 2009 y de la que no hay ni la peana.
Más adelante, a lo largo de este artículo, desgranaremos toda la polémica de Antonio López con Albacete, pero volviendo a lo que es la entrega de las puertas de la Catedral de Burgos, Con este motivo, el cabildo ha abierto una web (www.puertasantoniolopez.com) con información detallada de la obra, así como de un programa de actividades divulgativas «para que la sociedad conozca de primera mano todo sobre esta obra de arte», según explica una nota difundida este martes por la archidiócesis.
Como decimos, la contestación social y discrepancias en los ámbitos institucional, patrimonial y académico motivaron hace cuatro años la paralización del proyecto inicial de instalar las tres puertas de bronce con relieves de Antonio López, en sustitución de las existentes en la Puerta Real o fachada de Santa María.
«Más que una intervención artística, estas puertas son un gesto de continuidad. Presentan la Catedral al mundo actual sin perder su esencia espiritual y muestran cómo el arte sigue siendo una forma de conectar generaciones, creencias y sensibilidades», explica la archidiócesis en la web.
Cada relieve de bronce «refleja ese puente entre lo que fuimos, lo que somos y lo que está por venir», añade el cabildo en la defensa de su proyecto antes de aclarar a la opinión pública: «No sustituyen nada, suman; no interrumpen la historia, la prolongan; no borran el pasado, lo hacen futuro»
El arzobispo, Mario Gavicagogeascoa, paralizó la instalación para no empañar la celebración de los actos conmemorativos de los 800 años de la catedral, pero no así el proyecto que ha costado algo más de un millón de euros.
Las tres puertas quedarán instaladas en el Museo de la Catedral para su visita gratuita entre el 30 de noviembre y 5 de diciembre, y «después de esos días, quedarán integradas en la visita turística al templo», según el comunicado.
La principal o del medio, según el proyecto, contiene la figura de Dios Padre, el misterio de la Anunciación en la de la izquierda y en la restante una escena de la infancia de Jesús. Las actuales son de madera y fueron instaladas a finales del siglo XVIII para suplir a las anteriores, de estilo gótico.

¿Y dónde está tras 16 años la estatua por la que Albacete ya le ha pagado casi 70.000 euros a Antonio López?
Llegados a este punto cabe recordar que Antonio López todavía tiene pendiente de entregar a Albacete ‘El hombre que camina’, una escultura que le fue encargada hace en torno a 16 años y por la que el artista nacido en Tomelloso ya ha cobrado casi 70.000 euros; sin embargo, todavía no hay ni rastro de la mencionada escultura y lo que envuelve a este tema roza cada vez más lo esperpéntico.
El castellano-manchego Antonio López está considerado como uno de los máximos representantes del arte realista de nuestro país. El pintor y escultor, natural de Tomelloso, se comprometió a entregar a la ciudad de Albacete una de sus creaciones escultóricas, que por el momento no ha llegado a la capital.
Desde el Grupo Municipal de Unidas Podemos han denunciando en más de una ocasión el enorme retraso que el artista lleva en relación a la entrega de este obra de arte, ya que se demora 16 años. En concreto, estando al frente de la Alcaldía de Albacete Manuel Pérez Castell (1999-2008), el Ayuntamiento acordó encargar al artista dicha escultura para la ciudad.
Años después, concretamente en febrero de 2009, siendo alcaldesa Carmen Oliver, se llegó a rubricar el acuerdo con Antonio López; acuerdo que a día de hoy aún se mantiene.
Durante la celebración de un Pleno en el Ayuntamiento de Albacete en 2019, Unidas Podemos preguntaba al por entonces Equipo de Gobierno sobre los pagos efectuados al artista en relación a este encargo. Así, según recoge una nota de prensa de la formación morada al respecto “la portavoz del Equipo de Gobierno, la concejal María José López, informó de dos pagos siendo alcaldesa Carmen Oliver por importe de 69.600 euros (hace 16 años), estando pendiente un tercer pago de 34.800 euros”.
En aquel momento, la concejal socialista indicaba que “sobre el plazo para que el artista haga entrega de la escultura no tenemos ningún tipo de información y lo único que sabemos es por boca del propio artista, que manifestó que tenía hecha la escultura pero que estaba buscando un modelo para terminarla”.
Desde que el Ayuntamiento de Albacete y Antonio López firmaran este acuerdo han transcurrido cerca de 16 años. Así las cosas, prácticamente dos décadas después y casi seis legislaturas de diferentes formaciones políticas después (Carmen Oliver-PSOE 2008-2011, Carmen Bayod-PP 2011-2015, Javier Cuenca-PP 2015-2017, Manuel Serrano-PP 2015-2019, Vicente Casañ-Cs 2019-2021 y Emilio Sáez 2021-2023, Manuel Serrano-PP 2023-actualidad), la prometida escultura aún no ha llegado a Albacete.
En un nueva sesión plenaria en 2021 Unidas Podemos volvía a instar al Equipo de Gobierno sobre esta cuestión, sobre lo que indicaban en nota de prensa que el por aquel entonces alcalde de Albacete, Vicente Casañ, “no supo a quién derivarle la pregunta y se limitó a decir que nos contestaría más adelante”; argumentaron desde la formación morada.
Siendo alcalde de Albacete Emilio Sáez (PSOE), el Ayuntamiento habló con Antonio López al respecto de la escultura, y el artista trasladó al consistorio que está trabajando en ella. Pero no aportó un fecha aproximada en la que los albaceteños podrán disfrutar de esta obra de Antonio López.
Lo cierto es que 16 años después, la ciudadanía de Albacete aún no puede disfrutar de la escultura del artista por la que el Ayuntamiento ya ha invertido más de 69.000 euros de dinero público.
El nombre elegido para la escultura es ‘El hombre que camina’, que según dijo el artista mediría 2,20 metros de altura y que sería la primera obra que en Castilla-La Mancha quedaría entre la gente, como en la antigua Grecia. En 2010, con un boceto pintado en papel, el propio Antonio López recorrió distintos enclaves de la ciudad para ver donde quedaba mejor su obra y cual era el idóneo.

El contrato de Albacete con Antonio López: tenía que haber entregado a Albacete su polémica escultura hace 15 años, pero…
El Digital de Albacete ha tenido acceso en exclusiva al contrato firmado el 10 de febrero de 2009 entre la entonces alcaldesa Carmen Oliver y Antonio López. Ese documento fija que el artista debía entregar en 2010 la escultura encargada por el Ayuntamiento —con la coletilla que hoy lo explica todo: el propio contrato permitía “prorrogar las fechas por las causas que el artista determine”—. Dieciséis años después, la obra sigue sin estar en la ciudad pese a que el artista ya ha cobrado casi 70.000 euros de dinero público.
El convenio marco rubricado en 2009 establecía el encargo de una escultura para Albacete, fijaba 2010 como horizonte de entrega y habilitaba partidas presupuestarias en 2009 y 2010 para sufragar el proyecto. Además, dejaba en manos del artista la elección del emplazamiento “en coordinación” con el Ayuntamiento de Albacete. La cláusula segunda, sin embargo, abría la puerta a prórrogas “por las causas que el artista determine”, una laxitud que, a la vista del resultado, ha permitido un retraso que ya roza lo inverosímil.


La entrevista en El Digital de Albacete que lo cambió todo: “¡Y qué más da!”
Tras años sin datos concretos, El Digital de Albacete entrevistó recientemente a Antonio López. El artista admitió que la obra “la abandoné hace años”, que “tengo que acabar la cabeza” y que es “muy difícil saber cuánto tiempo me falta”. Preguntado por la percepción de los albaceteños tras 16 años de demora y casi 70.000 euros ya cobrados, fue tajante: “No me preocupa absolutamente nada… si quieren les devuelvo el dinero o les entrego un trabajo parecido del mismo precio… ¡qué más da!, ¡qué más da!”, espetaba el artista utilizando un tono de voz que reflejaba una inverosímil indolencia.
Así las cosas, la paciencia social en Albacete está exhausta. Las reacciones que recogen las informaciones y redes sociales muestran un cabreo creciente por un caso que muchos ya califican de esperpento, al combinar un retraso de 16 años, dinero público adelantado y la ausencia de un compromiso temporal claro por parte del autor.


