La Policía Local de Albacete ha mostrado su malestar en redes sociales tras un fin de semana en el que, según fuentes municipales, el alcohol ha estado detrás de varios accidentes de tráfico. “Si bebes no conduzcas, te lo repetimos a diario, y no haces caso”, argumenta con enfado el cuerpo municipal de seguridad albaceteño en sus perfiles oficiales de las redes sociales.
Además, en su mismo mensaje, con un claro “No avises”, la Policía Local de Albacete pide a la ciudadania que no alerte de donde se ubican los controles de alcoholemia que de manera aleatoria instala el cuerpo de seguridad municipal es diversos puntos de la ciudad. No se trata –insisten los agentes– de una cuestión de recaudación, sino de seguridad vial. Cada aviso que señala por dónde no pasar puede estar abriendo una ruta alternativa a un conductor ebrio que, minutos después, provoque un siniestro con consecuencias irreparables.

Un problema que también se siente en Albacete
Los controles en la capital forman parte de la iniciativa policial o de las campañas de la Dirección General de Tráfico, que recuerdan que el alcohol sigue siendo uno de los factores presentes en alrededor de un tercio de los accidentes mortales en carretera en España.En 2023, 1.806 personas fallecieron en siniestros viales en todo el país, una cifra que ha vuelto a crecer respecto al año anterior.
La ciudad de Albacete y Castilla-La Mancha no son ajenas a este problema, y las autoridades han insistido recientemente en que “la única tasa segura es 0,0”, alertando, además, del papel negativo de los grupos de WhatsApp que avisan de los controles de tráfico. La Policía Local de Albacete se alinea con este mensaje y recuerda que la difusión de estos puntos de control “no ayuda a tus amigos, los pone en riesgo”.
Efectos del alcohol al volante: por qué “solo 0 es seguro”
Los expertos recuerdan que el alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso central e afecta a funciones esenciales para una conducción segura:
- Aumenta el tiempo de reacción: el conductor tarda más en frenar ante un peatón, un semáforo en ámbar o un vehículo que se detiene de forma brusca.
- Distorsiona la percepción: se calcula peor la velocidad propia y la de los demás, así como las distancias.
- Reduce el campo visual: se estrecha la visión lateral, lo que dificulta ver peatones que cruzan por los pasos de cebra o ciclistas.
- Disminuye la coordinación: maniobras sencillas –cambiar de carril, tomar una rotonda, mantener el coche dentro del carril en la Circunvalación– se vuelven mucho más difíciles.
- Aumenta la somnolencia y la fatiga: especialmente en las horas nocturnas, habituales en los desplazamientos de ocio de fin de semana.
- Genera falsa confianza: muchos conductores creen que “controlan” tras un par de copas, cuando precisamente esa autoconfianza es uno de los efectos del alcohol.
Por todo ello, la DGT insiste desde hace años en un mensaje que la Policía Local de Albacete hace suyo: no existe una cantidad “segura” de alcohol al volante; solo 0,0 garantiza una conducción en condiciones.

Consecuencias para quien conduce bebido por Albacete o cualquier otro lugar
Más allá del riesgo evidente para la vida, conducir bajo los efectos del alcohol puede acarrear importantes consecuencias para el propio conductor:
- Pérdida de puntos del carné y sanciones económicas elevadas: las multas por alcoholemia pueden ir de 500 a 1.000 euros, con retirada de entre 4 y 6 puntos, dependiendo de la tasa.
- Delito contra la seguridad vial: a partir de determinadas tasas o si existe siniestro con heridos, el conductor se enfrenta a penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad y retirada del permiso de conducción durante un largo periodo.
- Antecedentes penales: una condena puede condicionar el acceso a determinados empleos, oposiciones o permisos.
- Responsabilidad civil millonaria: los seguros pueden reclamar al conductor ebrio las indemnizaciones pagadas si éste conducía bajo los efectos del alcohol, lo que puede suponer una carga económica de por vida.
Víctimas invisibles: peatones, ciclistas y otros conductores
Desde la Policía Local recuerdan que “no hay accidentes limpios cuando el alcohol está de por medio”. Un conductor bebido no solo pone en riesgo su vida, sino la de:
- Peatones, especialmente en zonas de ocio, pasos de cebra poco iluminados o travesías urbanas.
- Ciclistas y motoristas, mucho más vulnerables ante cualquier colisión.
- Otros conductores, que pueden verse implicados en colisiones por alcance, invasiones de carril o pérdidas de control del vehículo.
Los datos nacionales muestran que más de la mitad de los conductores fallecidos analizados tras un siniestro mortal presentaban alcohol, drogas o psicofármacos en su organismo. Organizaciones de víctimas y autoridades coinciden en que se trata de “violencia vial evitable”.
“No avises”: el riesgo de señalar los controles en Albacete
En este contexto, el enfado de la Policía Local de Albacete se centra en una práctica cada vez más extendida: avisar en redes sociales o grupos privados de dónde están los controles.
Los agentes explican que esos mensajes –que a menudo se redactan como un “favor” a amigos o conocidos– pueden tener el siguiente recorrido:
- Un conductor que ha bebido recibe el aviso.
- Evita el control desviándose por otra vía menos vigilada.
- Continúa circulando bajo los efectos del alcohol.
- Termina provocando un siniestro con heridos graves o fallecidos.
Para los profesionales de la seguridad vial, la ecuación es clara: avisar de un control puede convertir a quien lo hace en parte de la cadena que culmina en un accidente. De ahí el mensaje que de manera clara alerta de ello: “No avises. No sabes a quién estás ayudando… ni a quién puedes estar perjudicando”.
Las autoridades en Castilla-La Mancha ya han advertido del impacto negativo de estos grupos de aviso, recordando que los controles de alcohol y drogas son una herramienta de prevención, no un “juego del gato y el ratón” con la policía.

Llamamiento a la responsabilidad en Albacete
La Policía Local pide a los vecinos de Albacete que, ante una cena, una comida de trabajo o una noche de Feria o de Navidad, que ya está a la vuelta de la esquina, tomen decisiones sencillas pero vitales:
- Designar siempre a un conductor que no beba.
- Utilizar taxi o el transporte público para los desplazamientos nocturnos.
- No subir al coche con alguien que haya bebido, aunque éste insista en que “está bien”.
- No difundir nunca la ubicación de los controles y, si se recibe un mensaje de este tipo, no reenviarlo.
El mensaje con el que cerrar el episodio de este fin de semana en Albacete es tan simple como el eslogan que circula en las campañas estatales: si bebes, no conduzcas. Y si ves un control, no avises. Lo que te juegas no es una multa: es una vida.


