Encarna Carchano es la madre de Simón Martínez, un joven de 26 años diagnosticado de daño cerebral, y forman parte de las familias afectadas ante el posible cierre de las viviendas tuteladas de las que dispone la Asociación de Daño Cerebral de Albacete (ADACE) en la ciudad.
El daño cerebral no solo afecta en el plano físico, sino también a la memoria, las emociones y la forma de relacionarse con el mundo. Así, todo lo que era cotidiano como hablar, caminar o recordar puede cambiar en apenas un instante y convertir cada paso en un desafío.
Una lesión que requiere paciencia, apoyo y comprensión, que es precisamente lo que estas familias han encontrado en las viviendas tuteladas de ADACE en Albacete y en los profesionales que guían a los afectados.

Encarna Carchano, madre de Simón, usuario de las viviendas de Albacete: “Fue una salvación”
Encarna Carchano recuerda que a su hijo, Simón, que actualmente tiene 26 años de edad, “le hizo reacción a una vacuna cuando era pequeño y empezamos a notar conductas raras, nos costó detectarlo, pero finalmente le diagnosticaron un tumor medular”, y señala que “la operación, que era arriesgada, salió bien y comenzó a desarrollarse, y logró caminar, pero le quedó una escoliosis grave”. Así, Carchano traslada a El Digital de Albacete que para paliar esta dolencia, “con 15 años lo operaron para fijarle la columna y ahí tuvo una embolia pulmonar y se quedó en parada, lo que le provocó un daño cerebral que le afectó mucho a nivel cognitivo y motor”.
Así, Encarna con el tiempo decidió “solicitar un centro en Albacete, ya que no contábamos con estos servicios en Fuente-Álamo (Albacete), donde residimos”. Y así, Simón optó a una de estas viviendas tuteladas de las que la asociación dispone en la ciudad. “Fue una salvación”, asegura Encarna, que explica que “tenía que seguir trabajando y no podía acompañar a Simón a las terapias, el hecho de que se viniera al piso fue una ayuda muy grande a nivel familiar y también a nivel personal para Simón”.
“Ha logrado mucha autonomía”
En esta línea, indica que el hecho de contar con el apoyo de ADACE y los profesionales de las vivienda ha mejorado la vida y la autonomía de Simón. “Son especialistas fabulosos y con la gran afectación que tenía, Simón ha logrado tener mucha autonomía”, manifiesta. “Hace todas las tareas cotidianas con una planificación, que para ellos es algo estimulante, y también asistía a terapias y hacía deporte adaptado”, comparte Carchano con El Digital de Albacete, y manifiesta que “lo responsabilizan también de asistir y aprenden a gestionar sus consultas médicas”. Así, sostiene que “con estos recursos ha logrado muchísima autonomía”.

Encarna explica que su hijo ha estado en total “9 años en esta vivienda”, hasta que “en agosto nos avisaron de que las cerraban”. Un recuso que es “pioneras en Albacete”, ya que en otros centros “no se ofrece un tipo de atención dirigido a la autonomía; el problema es que son chicos que tienen toda la vida por delante y no queremos que pasen a tener una vida como si fuesen ancianos”, argumenta.
La historia de Encarna y Simón es también la de varias familias afectadas ante la posibilidad de cierre de estas viviendas de ADACE, que han sido hogar y refugio para ellos durante años, así como un apoyo esencial que les ha otorgado autonomía y comprensión.

