El esparto es un material emblemático en la provincia de Albacete utilizado para elaborar piezas muy variadas, desde cestas hasta bolsos, bancos u objetos de decoración. Un material que utilizan los artesanos para fabricar algunas piezas, que bien podrían catalogarse de verdaderas obras de arte.
Una tradición que pasa de generación en generación como legado familiar en la provincia de Albacete, pero también fuera de nuestras fronteras como es el caso de Joel Bousta, procedente de la provincia de Alicante que cuenta con un puesto de esparto en el corazón del Recinto Ferial.

Una labor, que bien puede ser catalogada como arte, de la que nacen verdades joyas hechas a mano. Joel Bousta es uno de los feriantes que aterriza cada año en la Feria de Albacete desde Alicante con un espectacular puesto de esparto con piezas elaboradas con todo detalle. “Mis padres se dedican a esto, llevan 50 años haciéndolo”, explica el artesano a El Digital de Albacete, y sostiene que “mis abuelos ya lo hacían”.

Joyas de esparto en el corazón de la Feria de Albacete
Un arte que se transmite de generación en generación y que ha calado en esta familia con raíces en Alicante, que cada año visita Albacete con motivo de su Feria para instalar su puesto en los Redondeles. La elaboración de piezas con esparto está muy arraigada no solo en Albacete, sino en “toda la zona de Alicante también”, como señala el artesano, que indica que realizan estas piezas con “esparto sin cocer, que es un poco más agradecido a la hora de trabajarlo y no se rompe”.

En este puesto de la Feria de Albacete hay una gran variedad de productos hechos con esparto. “Todo lo que te puedas imaginar, desde lámparas hasta sofás”, explica Bousta, que señala que “la cestería es lo que más se lleva la gente, antes se usaba para ir al campo, y ahora la gente la usa para ir a comprar y para uso diario”. Y es que en este puesto se pueden encontrar desde animales hasta cactus fabricados con este material único.

En Albacete “saben el trabajazo que hay detrás y valoran la artesanía”
Eso sí, cabe destacar que “se puede tardar desde 5 horas hasta 2 días” en hacer algunas de estas piezas, tal y como señala el artesano. En cuanto al relevo generacional, esta saga familiar tiene la suerte de contar con los pequeños de la misma, como Joel y sus hermanos, aunque Joel Bousta indica que “nosotros lo intentamos, pero creo que esto acaba con mis hermanos y conmigo. Estamos estudiando, y es muy sacrificado, además vemos que la gente ya no lo valora”. En la misma línea, sostiene que “nos duele pero es la triste realidad, nos da mucha pena cuando nuestros abuelos nos hablan de esto porque se les nota la tristeza”.

Eso sí, este artesano también comparte que “vamos a muchas ferias, y la Feria de Albacete es una de las que más nos valora”, y comparte que “estamos muy agradecidos, saben el trabajazo que hay detrás y saben valorar la artesanía”. Así, Bousta insta a que “la gente nunca se olvide de la artesanía, que la apoye, que es una actividad fundamental”.

Lo cierto es que año tras año este puesto llena un trocito de los Redondeles de verdaderas joyas elaboradas con esparto, con piezas que van desde cactus y tortugas, hasta bancos, bolsos o lámparas, que no pasan desapercibidas bajo la mirada de albaceteños y visitantes.






















// Fotos: Miguel Ángel Romero //


